Mostrando las entradas con la etiqueta MEDIOS DIGITALES. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MEDIOS DIGITALES. Mostrar todas las entradas

Nacho Girón en streamings

 Les comparto algunas participaciones en los principales canales de streaming en Argentina como Olga TV, Blender y República Z.


Aquellos años sesenta

Se realizó una función privada del rockumental ARGENTINA BEAT, que se estrena en abril. El largometraje de HERNÁN GAFFET posee una excelente recopilación de material de archivo y muestra una profunda aproximación a esa periferia roquera que supo convertirse en el movimiento cultural más fuerte de América Latina.
------------------------------------------------------------------

Ahí están, frente a la pantalla, un puñado de los músicos que le dieron forma a lo que hoy en día se conoce como rock nacional. Se ríen a carcajadas cuando reviven las publicidades de la época, la condena a los pelos largos, las habituales visitas a las comisarías, la persecución de Illia y Onganía, las noches de gira, los movimientos pélvicos de SANDRO. Los años sesenta y el nacimiento de la música “beat”; una etapa que signó el futuro.

ARGENTINA BEAT, un rockumental de larga duración que se estrena en abril, ahonda en lo mejor y lo peor de esos años. Y lo hace a través de entrevistas a los líderes de aquella movida juvenil y cultural con epicentro en La Cueva, La Perla del Once y el Instituto Di Tella: MORIS, LITTO NEBBIA, JAVIER MARTÍNEZ (MANAL), EMILIO DEL GUERCIO (ALMENDRA) y RICARDO SOULÉ (VOX DEI), entre otros, desfilan por los 130 minutos de cinta. Todos estuvieron presentes en la función privada que se llevó a cabo especialmente en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC).

El largometraje de HERNÁN GAFFET posee una excelente recopilación de material de archivo y muestra una profunda aproximación a esa periferia roquera que supo convertirse en el movimiento cultural más fuerte de América Latina.

Eso sí: se gana los aplausos en el discurso y análisis cultural que logra su profundo guión, pero falla en la articulación general del contenido. Es decir, su edición y compaginación general termina resultando tediosa: hay silencios e intervenciones excesivamente largas, y no se aprovecha la música propia de los sesenta en pos de hacer más llevaderas las más de dos horas de documental.

Año por año, recuerda la trilogía fundamental de LOS GATOS, MANAL y ALMENDRA, rescata anécdotas coloridas, explica las claves musicales de las principales bandas y, mejor aún, contextualiza el movimiento en parámetros políticos y culturales.

Y aunque de pasada, no olvida uno de los puntos clave del rock local: la puja entre la rebeldía juvenil y la censura gubernamental. Allí estaba el tema “Ayer nomás”, que en su letra contenía pasajes algo fuertes para el momento dictatorial que se vivía en Argentina. LITTO NEBBIA y MORIS deciden “ablandarla” porque consideraban que lo importante era grabarla, sea como sea. Así sucedió que la letra romántica que se escuchó por entonces fue muy distinta a la que después sí terminó grabando su autor, MORIS.

¿No habrá sido ése el mismísimo inicio del rock que estamos acostumbrados a escuchar, que empieza cantándole a la rebeldía pero enseguida se adapta al “sistema” y se vacía de contenido? Como alguna vez (me) dijo PABLO ALABARCES, conocido sociólogo local: “Esas cosas son las que vuelven paradójico y contradictorio el mito de comercial versus no comercial. Es un mito muy poderoso y hasta diría que en la actualidad es más poderoso que hace treinta o cuarenta años. El testimonio de LITTO NEBBIA y MORIS diciendo que no importaba que les cambiaran la letra porque lo importante era que los grabaran, por ejemplo, esconde una gran contradicción. Y sobre eso… se funda un movimiento anti-comercial”.

Sea como sea, ARGENTINA BEAT es un hallazgo que ayuda a entender la realidad a la que se enfrentaron los que pusieron la piedra angular roquera. Una película para ver varias veces, por la gran cantidad de ideas y referencias culturales que contiene. Y una apuesta legítima, porque son conocidas las dificultades presupuestarias del cine argentino.

Podés palpitarla en: www.argentinabeat.com.ar

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Ahora sí: volvió CALLEJEROS

Fue en Córdoba, ante unas veinte mil personas y durante una hora y media. Varios familiares de Cromañón habían intentado suspender el evento, pero no pudieron. Cuando aún están abiertos los debates por la responsabilidad del grupo en el 30-D, la banda de PATRICIO FONTANET ya volvió a pisar los escenarios.
------------------------------------------------------------------

Después de varios intentos fallidos, dichos y contradichos, amenazas, presiones a favor y en contra, recitales relámpago y discusiones de todo tipo tanto en la Justicia como en los medios de comunicación, el grupo CALLEJEROS volvió a los escenarios y reunió a veinte mil personas. Fue esta tarde, en el estadio Chateau Carreras de Córdoba, a veintiún meses de la inolvidable noche de diciembre de 2004.

El show comenzó puntualmente a las 17 horas, y se basó en una lista de 23 temas que repasó la discografía completa del polémico grupo. El arranque –ante la mirada atenta, en distintos puntos del predio, de 1600 policías- llegó de la mano de “Señales” –de su último disco- y de “El nudo” –un clásico que siempre fue querido por los seguidores de la banda-.

Las autoridades de la provincia informaron que no se registraron inconvenientes ni durante el ingreso, ni en la hora y media que duró el espectáculo. Eso sí: uno de los seguidores había intentado meter tres bengalas de mano, pero terminaron confiscadas por las fuerzas de control.

Como era de esperar, durante el concierto PATRICIO SANTOS FONTANET aprovechó la oportunidad y lanzó algunas referencias al 30-D. "Muerto es aquel que nadie recuerda. El 30/12/04 perdimos todos”, dijo al inicio. También se dirigió al poder judicial (“pudimos volver a tocar cuando los jueces nos devolvieron los instrumentos: un año más tarde”), y hacia el final, luego de agradecer todos los apoyos, se despachó: “A los demás, chupenlá, por caretas”.

Durante la tarde, también el intendente de Córdoba, LUIS JUEZ, hizo fuertes declaraciones en relación al regreso más polémico del año. Así, afirmó que los asistentes al recital volverían a sus casas como corresponde “y no en una bolsa de plástico como fue en Cromañón”, y destacó que “ahora la gente le va a exigir otra conducta a CALLEJEROS”.

En tanto, OMAR CHABÁN declaró que está dispuesto a abrazar a FONTANET, “para llorar juntos”. “Ni Callejeros, ni yo, queríamos 200 muertos. ¿A quién se le puede ocurrir una cosa así? Yo no soy un asesino. CALLEJEROS tampoco", agregó, desde la cárcel de Marcos Paz, donde está preso desde noviembre.

CALLEJEROS volvió oficialmente a los escenarios. Quedan en el aire grandes dudas sobre su responsabilidad en la noche del 30 de diciembre de 2004 y un juicio oral que los espera con una figura penal que los compromete en grado extremo. ¿Debían volver a tocar? ¿Tenían que esperar a que la Justicia dictaminara si son culpables o no? ¿Cómo se siente hoy un familiar de Cromañón? ¿Sus seguidores ya están más aliviados? Sin dudas, el tiempo irá aclarando las cosas…

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Hecho el músico, hecha la ley

La reglamentación de una vieja ley relacionada con el ambiente musical provocó una interminable puja de posiciones y grandes vaivenes: reglamentación, largos debates, derogación y finalmente, un nuevo proyecto. Detalles de un conflicto que paralizó y reagrupó a los músicos argentinos.
------------------------------------------------------------------

¿Ser músico es una profesión o una manifestación artística que se aprende en modalidad de oficio? ¿Alguien podría tener la capacidad de decidir quién es un verdadero músico y quién no? ¿A partir de qué criterios se haría la selección? La reglamentación de una vieja ley reavivó estos y otros interrogantes (parecidos, a veces, a las dudas sobre el huevo o la gallina) y terminó dividiendo las aguas del ámbito musical.

En los últimos meses, el “Estatuto Profesional del Músico” (sancionado en 1958 pero reglamentado por un decreto del presidente NESTOR KIRCHNER en mayo de 2005) provocó serios debates a raíz de sus artículos; es que aunque por un lado apunta a consolidar un régimen legal de trabajo, también impone una matriculación obligatoria y sólo le permite otorgar licencias a las entidades gremiales, siempre y cuando se tenga el aval de una mesa examinadora. En otras palabras: para ser reconocido como músico, la ley 14.597 exige el visto bueno de una comisión integrada por diferentes artistas.

Por estos motivos, y en un abrir y cerrar de ojos, empezó una espiral de debates interminables (con algunas buenas justificaciones en contra y a favor) que enfrentó a los llamados “músicos autoconvocados” o “independientes” con los artistas que están conformes no sólo con la ley sino también con la forma en la que se manejan los actuales gremios (como el Sindicato Argentino de Músicos). ¿Qué son los gremios asociados a la música? Tal como sucede con cualquier rama laboral, representan a determinadas fracciones de asociados. ¿Y qué son los músicos independientes? Los que precisamente se mueven por sus propios medios, se autoproducen y evitan todo condicionamiento gremial o discográfico.

“En la primer reunión de la mesa examinadora dejé bien claro que la mayoría de los rockeros no leen partituras, no saben leyes de armonía, que aprenden zapando, y que yo no iba a coartar la posibilidad de trabajar a nadie porque no supiera de corcheas, bemoles o acordes de novena”, manifestó en una carta abierta MIGUEL BOTAFOGO, que había sido designado por la Secretaría de Cultura como uno de los encargados de evaluar la idoneidad de los que quisieran conseguir su credencial de músico. “La ley y la matrícula le muestran a la sociedad que somos profesionales, y esto les debería interesar a todos los estilos no académicos para que nos dejen de mirar por arriba del hombro”, remarcaba.

“Se pretendía llamarnos trabajadores pero antes había que pagar y sacar una credencial -argumenta GASTON NIEVAS, uno de los referentes para los autoconvocados-. Además no hay que ser muy ducho para entender que una ley que fue formulada hace 50 años está fuera de época”.

Ni lerdos ni perezosos, unos mil músicos independientes –entre los que hubo figuras mediáticas como CALAMARO, TERESA PARODI o VICENTICO- concretaron una gran reunión en el recuperado hotel Bauen y dejaron en claro que son una fuerza que crece, sobre todo en un mundo donde cinco compañías dominan el 80% del mercado planetario de discos. Allí hubo dos objetivos concretos: acabar con la ley, y empezar los esbozos de una reglamentación renovada “que contemple a todos”.

Después de varias idas y venidas, el pasado 22 de mayo KIRCHNER juntó a más de 40 músicos en la Casa Rosada y derogó el decreto que firmó en 2005. Gol para los independientes, que ya están trabajando agrupados por comisiones para darle forma a otro proyecto de ley.

Si bien las nuevas ideas todavía se plantean con una solidez incipiente, GASTON NIEVAS destaca las prioridades: eliminar el I.V.A de las entradas para los shows (lo mismo que ya consiguieron los actores), implementar nuevas clasificaciones de los lugares para tocar (“así los más pequeños pagan menos y nos cobran menos”), crear un circuito de música pedagógica en los colegios y tener en cuenta las problemáticas de todas las regiones del país.

Para todo esto, claro, las reuniones recién comienzan. Pero las intenciones parecen estar firmes: “Estamos volcados en hacer algo ahora… sino, pasarán 50 años más”, remata GASTON.

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Entrevista a RIDDIM

“Qué mejor que cantarle a Babilonia desde adentro”
Con diez años de carrera, RIDDIM se consolidó como una de las figuras más fuertes del reggae. Con trabajo nuevo bajo el brazo, “Buenas noticias”, y después de su participación en el tributo “Bob Marley Day Festival” en el Luna Park, la banda se sienta a analizar su carrera y adelanta dos nuevos cd´s y un DVD.

La frase “Get up, stand up” tiene sentido para RIDDIM. Diez años siendo independientes dieron sus frutos, a pesar de prejuicios, monopolios discográficos y efectos post-Cromañón. Cómo es cantarle al sistema según Pety (voz), Fernando (guitarra y coros) y Hernán (teclados). Y todo desde adentro.


Reggae de allá...
(El Acople) Durante el año anterior y este hubo un auge del reggae, ¿sienten que es así o sólo los medios le están prestando atención recién ahora?
(Pety) El reggae persistió en el tiempo y todos se están dando cuenta. De hecho, no varió la cantidad de gente que va a los shows, sino que fue constante. Hay bandas que tienen diez discos y llevan 70 personas, pero que tienen a sus espaldas una discográfica que les banca desde el video hasta los shows. Nosotros no firmamos contratos con nadie, todo lo que hicimos fue a puro pulmón. Como dice Fidel Nadal: un trabajo de hormiga.

(El Acople) Pero esa esencia independiente es algo propio del género…
(Pety) En realidad, por una cuestión del mensaje, si. El tranzar con un negocio de monopolio como existe acá te permite sonar en la radio, tener un video de 20 mil dólares y estar en los festivales. Y nuestro mensaje habla de eso: no tranzar con el sistema. Aunque si te pones a pensar, el primer artista que tranzó fue Bob Marley con Island Records, pero a Jamaica eso le sirvió porque los artistas que venían por debajo de él pudieron ser conocidos.

(El Acople) Las canciones más importantes al estar en inglés, ¿cómo llegan a un público latinoamericano, especialmente al argentino?
(Pety) Ese es un gran problema y quizá el porqué de que la Argentina tardó tanto en conocer el reggae. Nadie se preocupó por traducir una letra de Bob Marley. Nació mal parido de entrada: el reggae de los ochenta hablaba del ritual de la banana, de los pajaritos y las gaviotas. Pero el reggae no habla de eso, es un mensaje más social. Muchos artistas jamaiquinos dicen que tiene que tener música más mensaje. Es buenísimo llegar con un mensaje conciente a través de la música, y no hablar estupideces.


...y reggae de acá
(El Acople) Riddim tuvo un desarrollo comparable con el del reggae en la Argentina…
(Pety) También hay una banda que lo hizo por mérito propio, aunque tengan un sello y no tengan nada que ver con nosotros en el sentido del manejo: Los Cafres. Es una banda que le costó 15 años llegar a Obras y hacer un Luna Park. Como a Bob Marley le sirvió tranzar con Island para que se conozcan los demás artitas, pasa lo mismo con Los Cafres. A partir de que ellos empezaron a sonar en las radios más gente se acercó al reggae. También está el crecimiento de Dancing Mood. Son dos bandas que laburaron muy bien y que están aprovechando el momento.

(El Acople) Dentro de los fanáticos de “primera hora” de Los Cafres está la idea de que se fueron “lavando”...
(Pety) Ahí está el tema: son los fanáticos de la primera hora, ¿y cuántos son? Doscientos, por ejemplo. Los Cafres llevan 9 mil, entonces, ¿a quién van a apuntar? Está todo bien con los fanáticos, pero la cosa tiene que crecer y madurar, propio de la banda. Pero eso va a existir siempre.

(El Acople) En cierta manera, ¿no hay prácticas del rock que fueron adoptando?
(Pety) Con el rock compartimos lugares dónde tocar, pero es muy distinto el modo de pensar de una banda reggae, por lo menos nosotros. “Culpable no soy”, un tema del disco nuevo, habla específicamente de Cromañón: ¿por qué no puedo tocar si nunca prendí una bengala y estaba de la vereda de enfrente luchando contra eso?

(El Acople) Pero el mismo rock generó sus propias alternativas, ¿con el reggae no pasó algo similar?
(Pety) Para una banda como nosotros, que llevaban 200 o 300, nos mató. En Capital tenemos tres lugares para tocar: Niceto, La Trastienda y ND Ateneo, y los últimos dos son del gobierno y cuando queremos tocar, o hay un festival de jazz o están los artistas de Pop-Art. Entonces, ¿qué posibilidades tenemos para crecer? Por eso tuvimos que salir, ir a otras provincias como Mendoza o Córdoba.

(El Acople) La cultura musical tiene ese espíritu independiente por sí mismo…
(Pety) Está bueno todo aquel que le dice que no al monopolio. Por ejemplo, cuando el Indio Solari alquiló el estadio de La Plata le pidieron que cubriera el césped. Pero la única empresa que tiene eso es Pop-Art. Entonces, lo trajo de Brasil. La gente se da cuenta de esas cosas, cuando alguien no dice que sí a todo.



Diez años resistiendo
(El Acople) A lo largo de la carrera, ¿cómo fueron aprendiendo a manejarse?
(Pety) Algunas veces uno se choca contra cada pared... O los mismo integrantes de la banda llevan a hacer ciertas cosas que después uno dice que no. Pero el tiempo te curte. También el estar vigentes y tocando todos los años. Vas aprendiendo y al ser independiente mucho más, porque no tenés a nadie que sea intermediario tuyo.

(El Acople) A esta altura, por ingenuo que suene, ¿pueden llegar a vivir de la música?
(Pety) En este país cuesta tanto... Por ejemplo, el show de El Teatro tenemos de gastos 8000 pesos y con esa plata me podría comprar un auto en vez de viajar en bondi. Para cubrir todo tenemos que vender 800 entradas a diez pesos y no gano nada. Y al ver la lista de cosas, el bombero cobra más que yo.

(El Acople) Pero, ¿tocar en lugares que están en manos de pocos no es, en cierta medida, meterse en el monopolio?
(Pety) Pero Niceto no está con el gobierno. Y nos da el mismo lugar y la misma importancia que otro artista que tiene una compañía atrás. Además, tenemos control con el precio de la entrada y así queda algo para producir una segunda fecha o para un próximo disco. Otro lugar en Capital así, no hay.

(El Acople) ¿Y al participar de festivales?
(Fernando) Nosotros tenemos como un “antídoto”, fuimos muy cabezas duras e impermeables en no dejarnos comprar. Al principio, cada vez que venía el verano, rogábamos que nos llamaran para algún festival. Este año estuvimos en todos. Eso es mérito nuestro y para nosotros está bien. Pero no es que sea una ley fundamentalista para todos, pero a nosotros nos sirve.

(El Acople) También está poder vivir de los discos...
(Pety) Al ser músico independiente, se puede porque uno los controla. Pero al estar con un sello, sólo dan un peso por disco. De “Buenas Noticias” llevamos vendidos 3500 cd´s y sin ningún corte girando en las radios. Al quedar cinco pesos por disco, la plata que obtenemos la invertimos en la banda.

(El Acople) ¿Por qué creen que a lo largo de los años no se estancaron como pasa en otras bandas?
(Pety) Persistencia. Y creemos en lo que hacemos. No somos un producto, sino que tenemos un mensaje atrás. Parece pedante que lo diga alguien desde adentro de la banda, pero también es opinión de gente de afuera.

(El Acople) ¿Y la llegada de un público nuevo como afecta?
(Pety) En realidad, la gente que nos sigue hace tiempo sabe lo que va a ver. Nos piden cosas y cantan los temas. Y la nueva generación se adapta. Es una fiesta y por eso tenemos que agradecerle a la gente de sobremanera, por entender nuestro mensaje.
(El Acople) Esa “masificación”, ¿no desvirtúa el concepto de rastafari para convertirlo en una moda?
(Pety) Riddim está pensado como banda, no para bajar línea. Cualquiera sea la religión, el pelo o el color de piel, se puede escuchar nuestra música. Si tenemos una línea es la de la unidad, la paz, el amor y cantarle a Dios. Si se cuestiona a alguien que tiene un piercing y dreadlocks, eso no es el mensaje del reggae.

(El Acople) Los Cafres dicen que la espiritualidad está en todo lo que hacen, ¿en Riddim es igual?
(Pety) Yo tengo un link con rastafari muy fuerte porque investigué. Creo en la divinidad de Selaselasie pero es una cuestión de fe que no la impongo al resto de la banda. Riddim tiene un mensaje rastafari pero sin hacer apología. Y las letras también son espirituales. Pero hay público para todo. Es muy difícil separar al reggae del rastafarismo. Por ahí en un recital grito “¡Rastafari!”, pero es porque estoy haciendo la música que me volvió a conectar con Dios.

(El Acople) ¿Cómo toma un rasta el mensaje que ustedes dan?
(Pety) Ellos aman que propagues la palabra. “Spread the word”. Eso me lo dijo Marky Dread, cuando tocamos con él este año, y él es un verdadero rasta. También nos pasó cuando grabamos “Remando dub” con Fatty, que es como un padrino para nosotros. Por lo tanto, está bien lo que estamos haciendo. Si sos un hombre de paz, sos un rasta. “Rasta is a peaceful man”.

(El Acople) Aunque, dentro del ámbito, hay cierta idea que hay que ser de tal manera para ser rasta…
(Fernando) Hay una tendencia a sectorizar y poner algo debajo de una moda. Eso es lo que nos rompe las pelotas. Antes, cuando decíamos reggae se lo relacionaba con fumar marihuana y ser sucio. Eso fue lo que trabajamos durante estos años para que se corte. A mí no me gusta que me impongan qué leer o cómo vestirme para ir a un recital. Me siento sapo de otro pozo.

(El Acople) ¿Existe cierta mezcla de la cultura argentina con el reggae?
(Pety) Ahí es donde se provoca la confusión. Existe el dicho de “le voy a poner mi onda”. Cuando uno quiere adaptar algo que ya tiene patrones a seguir, no existe. En el reggae hay muchos patrones. Cualquier tema de Marley tiene una referencia bíblica y en el libro “Kebra Negast” se explica por qué cantaba lo que cantaba. Si uno canta “estoy más duro que una mesa”, deja de ser reggae.

(El Acople) Pero existen usos argentinos que se metieron en el género...
(Pety) Es inevitable. Cuando vino Dread, nos mandó un mail de dos páginas agradeciéndonos por la actitud “root culture”, musicalmente y arriba del escenario. Respetamos su manera de laburar, su música y, principalmente, su cultura. Pero si le poníamos una murga dejaba de ser lo que era.

(El Acople) ¿Qué le recomiendan a alguien que no conoce la banda: el disco o un show?
(Hernán) El show. No hay comparación. El disco es una cuestión más fría y se vuelve mucho más mecánico.
(Pety) Todo lo que tocamos lo hacemos en vivo. Y lo mejoramos también en vivo. Nosotros tenemos una capacidad musical muy buena. Incluso, nos sorprendemos de lo que podemos llegar a hacer. Y eso lo reflejamos en vivo. Eso es una mentalidad del reggae.


Y vuelta al comienzo…
(El Acople) ¿No es irónico que uno de los programas más importantes de reggae, “La de Dios”, esté en una radio poco emparentada al género como la Rock&Pop?
(Pety) Te repito lo que dije al principio: los productores se dieron cuenta de que el reggae trae plata y donde hay negocio, van todos. Y por eso la Rock & Pop dijo: “hagamos un programa de reggae”. Pero, ¿dónde estaban antes?. Ahora en la radio aparecen temas como el de No Te Va Gustar o “Reggae para Mirtha”. ¿Por qué no suena Mensajeros, Resistencia Suburbana, Dancing Mood, Riddim, Los Cafres?. Argentina ama el Caribe y los ritmos caribeños. Pero no hay lugares para bailar reggae y si salsa. Pero por el idioma, nadie entendió que dijo Bob Marley. Esa es nuestra misión, que se conozca más el reggae. De a poquito.

(El Acople) Pero el negocio ayuda…
(Pety) Por supuesto.
(Fernando) Sirve tomar diferentes cosas. Sería necio negarse, porque no ayuda al movimiento.
(Pety) Además, ¿por qué no voy a participar de tal o cuál festival si yo tengo un mensaje propio?
(Fernando) Estás dejando el lugar para que lo ocupe otro.
(Pety) Qué mejor que cantarle a Babilonia desde adentro de la misma Babilonia.


Non stop
(El Acople) Para la segunda mitad del año, ¿qué planes tienen?
(Pety) No nos vamos a calmar (risas). Escribimos y grabamos diez temas con Marky Dread en un día. En octubre vuelve y nos vamos de gira con él. El disco va a salir en 2007 por su sello y va a tener dos temas nuestros y el resto compartidos. A parte, tenemos que empezar a hacer los bocetos del próximo disco que tal vez lo saquemos el próximo año.

Los vientos de modernidad soplan y Riddim se deja llevar. Sin fecha de salida, están preparando un dvd con imágenes de los shows en Cemento, ND Ateneo y Niceto.

(El Acople) ¿Por qué tantos planes juntos?
(Pety) Porque queremos sonar en la radio (risas). Queremos seguir tocando y haciendo música. Aprovechemos esta energía tan buena.


Estadía:
una hora

Paisaje:
bar en Callao y Corrientes

Clima:
city porteña post 6 pm

Estimulante:
gaseosa, café y cerveza

Tercer tiempo:
disco con Marky Dread

Entrevista: Nacho Girón e Ivanna Grone Makiuchi (Redacción de El Acople)

Sólo un intento

El ex PELIGROSOS GORRIONES, FRANCISCO BOCHATON, pisó el escenario de La Trastienda con un show de buenas pretensiones pero no tan buenos resultados. Acompañado por una banda ajustada y teloneado por las chicas de ESTOY KONFUNDIDA, el cantante y bajista se divirtió con el público y repasó su etapa solista.
------------------------------------------------------------------

FRANCISCO BOCHATON es un poeta de los de verdad; su innegable capacidad compositiva, sus versos desprejuiciados pero pomposos, su desolación compartida a públicos reducidos pero conocedores y ese toque de artista imprevisible lo convierten en un personaje al que vale la pena entregar atención. Aún así, la misma figura que a veces deslumbra con recitales tan ocasionales como memorables, otras veces deja un sabor amargo, como pasó este último fin de semana en la tranquilidad de La Trastienda.

El recital, de dos horas, terminó empezando cuando faltaban escasos minutos para la dos de la mañana. Algunos minutos antes habían pisado el escenario las cuatro punk´s rebeldes de ESTOY KONFUNDIDA, que sonaron de manera ajustada y no se cansaron de agradecer la invitación que recibieron por parte de FRANCISCO.

Aún cuando el telón rojizo permanecía cerrado, el pasivo auditorio de La Trastienda vivía la espera con tranquilidad. Pero no se trataba de cualquier tipo de serenidad, sino de esas tranquilidades propias del momento inmediatamente posterior a una paliza inolvidable. Sin embargo, ya con los primeros acordes de “Gaviota” –del último disco de BOCHATON, editado en 2005- el cuarteto sobre las tablas desplegó una violencia sonora interesante. ¡No! El sonido no estaba fuerte. Era una violencia actitudinal en la que el guitarrista FERNANDO KABUSACKI jugó un rol fundamental.

Por más que el artista a cargo de la voz y del bajo tenga un historial de saldo positivo, y aunque el puntapié en el local de San Telmo haya sido prometedor, no pasaron muchos minutos para que la garra, la vibra, el sentimiento propio de este tipo de eventos musicales se hiciera humo como el carbón consumido después de un asado. Ni siquiera composiciones como “El gorila”, “Recuerdo la noche”, la sublime “Maratón de torturas” o “Pinamar” pudieron levantar una propuesta que caía inexorablemente hacia el vacío.

El principal creador de lo que fueron los PELIGROSOS GORRIONES (un grupo que entre 1991 y 1997 editó tres discos, fue reducido y catalogado como “nuevo rock argentino” y se separó tras una breve carrera que aún sigue dando que hablar), alternó de manera indistinta el bajo y la guitarra y, como es habitual, parloteó con el público y devolvió cuanto chiste escuchara.

Además, tuvo tiempo para agradecer a un ex BEATLE (“tengo un tema que me escribió PAUL McCARTNEY, pero me pidió que lo registrara yo”, bromeó), interpretar los acordes imposibles de su banda anterior (en concreto: “Villancicos”, “Siempre acampa” y una festejada versión de “Manicomio gris”) y también para repasar el puñado más selecto de sus composiciones en plan solista.

Despeinado y con la mirada puesta en algún lugar de La Trastienda, FRANCISCO BOCHATON se despidió con una canción nueva que tal vez –quién sabe- algún día se editará en el formato que más le plazca. De esa manera concluía un show con poca tensión musical pero que sirvió para aplaudir nuevamente esas letras y grabaciones que vienen enamorando a un público fiel. Con ingenio, BOCHATON, un poeta, un gran poeta, se las arregla para permanecer vigente y reinventarse cada vez que se le da la gana.

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Entrevista a LA MOCOSA

“Pensamos en Obras desde el día en el que nos juntamos”
Con la mirada puesta en su primer Teatro de Flores, el 22 de abril, una de las bandas que viene pisando fuerte en el rocanrol nos cuenta cómo maneja su crecimiento. En el medio de risas, anécdotas y balances también anticipan su nuevo disco.

Alerta meteorológico. Al mediodía, la lluvia azotaba sin piedad la ciudad. Las calles estaban plagadas de paraguas y de gente amontonada bajo los techos, esperando que la tormenta parara. En este contexto llegamos a entrevistar a La Mocosa y nos encontramos con una baja dentro del plantel: Juampi, el cantante (¿se despertó algún día? Mirar abajo). Por suerte, Juan Caro, el guitarrista, desafió las cuadras que lo separaban del McDonalds de Perú y Avenida de Mayo –en pleno centro de Buenos Aires- para contarnos todo sobre una de las bandas que más creció en el último tiempo y, sin nadie que lo frenara, darnos un adelanto exclusivo sobre el próximo disco y el futuro del grupo.


“Ves lo que se está armando desde arriba del escenario y decís ‘voy y me meto en el círculo ya’”
(El Acople) ¿Cómo es el tema del público, que viene creciendo desde hace tiempo, pero sobre todo en este último año?
(Juan) En lo musical sí te das cuenta de los cambios. Ahora que estamos con lo del disco nos damos cuenta de un par de cosas. Pero con la gente no te das cuenta, salvo cuando salís.

(El Acople) ¿A veces están en el camarín y dicen “capaz salimos y está vacío”?
El día de Cemento, que tocamos a beneficio del Padre Farinello, estábamos hablando con Juampi y le decía: “Yo con 250 me conformo”. Y él me decía: “Yo creo que 400 va a haber”. Después salimos y no podíamos creer la gente que había... eran 1200. Está siempre el miedo ese. Ahora en la previa uno dice: “¿Lo llenamos o no lo llenamos?”, pero después cuando llega el momento, que faltan 10 o 20 minutos, la gente se queda en la calle y uno se asoma y no hay nadie. Y decís “bue, ya fue, hay que salir a tocar”, y de golpe está lleno.

(El Acople) Ustedes hicieron el primer show para 40 personas...
Sí, en el primer show eran 40 personas. Fueron los padres y las hermanas de todos. No había nadie y temblábamos igual. Fue el 8 de septiembre de 2000, hace casi 6 años. Al principio tocás porque te gusta; ahora sabés que del otro lado hay alguien que está esperando el material y que quiere que sea bueno. Al principio vos tocás y te equivocás, y si era malo o bueno el tema no te importaba. Pero empezó a aparecer la gente y decís: “Vendimos 3000 discos, debe ser algo copado para que a 3000 personas les guste”. Todo este asunto es muy flashero.

(El Acople) ¿Pensás que crecen porque la gente se identifica con su música? ¿O es por otra cosa?
Yo creo que pasa por la identificación. La música es buena, el material es bueno. La gente lo espera, le gusta. Puedo estudiar y tocar como Steve Vai y no llevar a nadie, o tocar a mi estilo y llenar El Teatro. Te ponés a pensar que te van a ver 1500 personas y decís “ya está, no quiero nada más”.

(El Acople) ¿Y cómo tomaron lo de llegar a festivales masivos como el Gesell y el Cosquín Rock?
Está bueno por la gente que te viene a ver, que no te puede venir a ver acá en Capital. Capaz en el Cosquín Rock vino gente de Jujuy, de Salta, de Córdoba. Yo creo que los festivales sirven para eso. Además, para apuntar a otra gente. Por ahí fueron a ver a Babasónicos y escucharon un tema tuyo que les cabió.

(El Acople) ¿Les gustaría verse a ustedes mismos en un show?
Estaría bueno (risas). Muchas veces cuando hacemos un tema en un ensayo decimos: “Este tema está para flashearlo”. Y nos dan ganas de joder y saltar. Lo mismo con la gente, ¡las rondas que se arman! En el Cosquín se armó un flor de círculo, vos ves lo que se está armando y decís “voy y me meto en el círculo ya”. Igual lo que hace la gente repercute arriba del escenario y te da una adrenalina que te dan ganas de empezar a correr.



“Somos una banda de mucha suerte”
(El Acople) ¿El estilo que hacen ustedes tiene que ver en cuanto al crecimiento? Creemos que el “rocanrol” tiene las puertas más abiertas a la masividad...
Tiene que ver, como no tiene que ver. Tiene que ver con que gusta el estilo, porque el rocanrol se toca desde los ’60 y nunca cambió. Hacemos temas de “la-re-mi” y mucha gente dice que es una boludes, pero les gusta. Si te cabe el rocanrol, acá o en el 2020, vas a escuchar un rocanrol y te va a gustar.

(El Acople) No estamos en un país con tradición rocanrolera fuerte...
Y... somos la oveja negra de la familia. Es lo que la vez pasada hablábamos con gente de Escobar, que decían que el rocanrol no tiene un lugar en la sociedad porque ahora después de lo de Cromañón a los lugares no se los habilita. Pero ese mismo lugar lo habilitan para que toquen folklore...

(El Acople) ¿A ustedes se les complicó para tocar en algún lugar?
Somos una banda de mucha suerte. Como que vienen los problemas atrás y nosotros vamos corriendo. Por ejemplo, hoy tenemos la posibilidad de tocar en El Teatro, pero si lo de Cromañón hubiese pasado antes, no tendríamos lugar para tocar. Si tuviéramos que tocar de nuevo en Las Grietas o El Marquee hoy se complicaría... lo clausuran el día anterior, en la misma noche o en la mitad del recital entra la policía y los saca a todos. Pasa con muchas bandas, pero nunca nos pasó. Nosotros gracias a Dios no sufrimos cosas de esas, de última clausuraban al otro día (risas).

(El Acople) Cuando ustedes se juntaron eran más una banda adolescente. ¿En qué momento hubo un cambio? Porque una banda adolescente no llena El Teatro Flores...
A medida que vas avanzando con la banda, vas profesionalizándote de la cabeza, porque hay pautas que tenés que tener en claro. Suponete que vas a tocar y te chupa un huevo la entrada. Ojalá pudiéramos tocar gratis, pero vos necesitás esa plata para bancar un show. Cuando éramos chicos íbamos a tocar sin ensayar, ahora no. Primero metíamos 10 mil personas en el ensayo, y ahora no.

(El Acople) Se va poniendo seria la cosa...
Te vas formando. Te va formando el ambiente, las recomendaciones que te dan otras bandas. Te vas profesionalizando solo. Es como en cualquier laburo.

(El Acople) ¿Y qué bandas les enseñaron cosas? ¿De qué bandas pudieron tomar algo?
En cuanto a maneje, lo de Jóvenes Pordioseros es un buen ejemplo. Nos hablaron muchas cosas, como quién te caga y quién no.

(El Acople) ¿Ya aprendieron quién los caga y quién no? ¡Guau!
Lo vamos aprendiendo a las patadas (risas). A nosotros nos cagaron muchas veces. A las bandas chicas las cagan. Nosotros cuando arrancamos tuvimos suerte y nuestro cuarto show fue en Cemento con Motor Loco. Los de La 25 nos llevaron a La Colorada y tocamos para 600 personas cuando hacía una semana habíamos tocado para 100. Mismo en cada show vas aprendiendo a manejarte. Porque primero temblás, después te vas manejando con la experiencia. Las bandas más experimentadas te ayudan en muchas cosas. O sea, vamos a hacer algo pero nos acordamos que la experiencia de Jóvenes es tal o que la de Villanos es tal otra. Después nosotros tenemos nuestra experiencia para contar a los que vienen atrás...



“La gente es un factor importantísimo”
(El Acople)¿Cuál fue en estos seis años la experiencia que más los hizo flashear?
Hay un montón de cosas. Cada paso tiene lo suyo. Llegar al Teatro fue una experiencia hermosa, y el día de Cemento también. Grabar el primer y único disco fue un flash, pero verlo vender como se vendía y que la gente venga y te diga que es un discazo, también. La gente es un factor importantísimo. Por eso siempre ponemos un agradecimiento que es “a vos que estás leyendo”. Son incondicionales.

(El Acople) ¿Pensaron en un Obras?
Pensamos en Obras desde el día en el que nos juntamos. Estaría bueno.

(El Acople) ¿Saben que está bastante más cerca? Una banda que toca en El Teatro Flores, toca 2 veces más ahí y salta a Obras...
Son los escalones. Es la idea. Tenés una banda y hay que llegar a Obras. Después te ponés a joder y decís “vamos a llenar River” (risas). La cuestión es mantenerse. Hacer diez Obras. Lo que antes veía como un imposible ahora lo veo como más posible...

Último momento: Juampi se despertó. En un servicio a la comunidad roquera obtuvimos telefónicamente declaraciones contundentes del cantante de La Mocosa. “Puse el despertador para la nota, pero vi que estaba re lloviendo y ni daba”, manifestó. Y agregó: “Dormí bien, pero no puedo contar con qué soñé, lo dejo ahí”. Fuentes cercanas al grupo nos confiaron que esperan que no llueva para las futuras fechas porque temen quedarse sin cantante. Ampliaremos.


Independencia y apertura musical
A casi dos años de la edición de “Un Viaje Al Norte”, La Mocosa planea entrar a los estudios de grabación en junio o julio. La idea es que su nuevo material esté en la calle para septiembre. Juan nos revela con qué se va a encontrar el público en este segundo cd.

“Tratamos de ser un poquito más abiertos sin irnos a la mierda, siempre manteniendo la onda de la banda. Tratamos de abrirnos en la música. Meter un reggae, pero hacerlo bien. Hablamos con Colombo para que nos asesore en esos temas; él va a hacer todos los vientos”, dice.

(El Acople) ¿Hay lista de temas más o menos definitiva del disco?
Estamos en eso. Hay temas terminados y otros que están ahí. Faltan modificaciones. Calculamos que serán 12 o 13 canciones como mucho.

(El Acople) ¿Y va a ser independiente?
Sí, analizamos propuestas de compañías pero no, son muy pijoteras. Está bueno ser independiente. Si tuviéramos la guita seríamos independientes de acá a la muerte porque sabemos que es lo ideal en el sentido de que es todo tuyo.


Estadía:
una hora

Paisaje:
McDonalds

Clima:
¡muy lluvioso!

Estimulante:
ninguno

Tercer tiempo:
declaraciones exclusivas de Juampi


Entrevista: Nacho Girón y Juliana Berardi (Redacción de El Acople)

Entrevista a CIENFUEGOS

“Somos los precursores del punk rock en Argentina”
Se conocen y tocan desde toda la vida; ellos son Sergio Rotman y Martín Aloe. Junto a Fernando Ricciardi, Hernán Bazzano y Diego Aloe, le dan vida a CIENFUEGOS, esa banda que nació a principios de los 80 y que en la actualidad es vista como una de las pricipales agupaciones punk “de culto” en Argentina.

En esta charla, dos de los músicos más prolíficos de argentina cuentan cuál es el presente y futuro de CIENFUEGOS y por qué tienen esa deliciosa manía de hacer lo que nadie espera. Es que la agrupación se arma y se desarma a antojo, tiene sólo tres discos de estudio (y uno en vivo), toca esporádicamente y no sigue ningunas de las reglas tradicionales de los rockers argentos. Además, por primera vez, estos artistas declaran su pasión extrema por... ¡la cumbia! ¡Y la defienden con los dientes!

“CIENFUEGOS me gusta así”
(El Acople) Tuvieron una etapa en la que CIENFUEGOS iba a desaparecer por un tiempo, y ahora volvieron. También llegaron a caracterizar a la banda como un barco a la deriva. ¿Aún piensan lo mismo?
(Rotman) Es que no hay un plan maestro...
(Aloe) Tampoco es que volvimos ahora. Nuestra idea fue siempre tocar más espaciado y armar alguna fecha con tiempo...
(Rotman) Lo que pasa es que nosotros tocamos mucho con MIMI MAURA. Nuestro último disco es del 99 y me están haciendo una entrevista a mí... digamos que eso no tiene mucho sentido (risas). Es un proyecto que no tiene ningún sentido, pero está bueno y va. Realmente a mí me encanta CIENFUEGOS así...

(El Acople) ¿Así cómo? ¿Tranquilos, relajados?
(Aloe) Sí. Tocaríamos más veces si sacáramos más discos, como cuando estábamos en una compañía. Lo que pasa es que tampoco hay público que nos venga a ver.
(Rotman) No hay mucha gente interesada en nosotros (risas).
(Aloe) Igual pasó algo con la música en los últimos cinco años. Me parece que hubo un “revival” de lo que es el punk, el New Wave de los ’70, ’80. Grupos de ahora como los FRANZ FERDINAND que están reivindicando la música que escuchábamos nosotros cuando éramos pendejos, música que a nadie le gustaba, como WIRE o JOY DIVISIÓN. Por eso creo que ahora CIENFUEGOS tiene como una relevancia... en la época de CIENFUEGOS los grupos eran LA RENGA, LA MANCHA DE ROLANDO, más rock cabeza. Tal vez por eso CIENFUEGOS tiene esta reivindicación, una cosa medio de culto, ¿no?

(El Acople) ¿Qué sienten cuando les dicen que tienen todas las características para convertirse en una banda de culto?
(Aloe) Banda de oculto somos...
(Rotman) Para mí que nos dicen eso por el hecho de tocar poco.
(Aloe) ¿MASSACRE es banda de culto?
(Rotman) Está saliendo del culto... tal vez hay que hablar de una banda fuera de moda, fuera del mainstream, que no toque en todos los movimientos y festivales.

(El Acople) MINIMAL una vez nos dijo que banda de culto es sinónimo de que sonás bien pero que no te va a ver nadie...
(Rotman) Y... para mí hay una cosa que es cierta: son mucho mejores las bandas del segundo escalón que las del primero. Ahora los teatros los están llenando con bandas que tendrían que estar tocando en su cuarto. Está buenísimo, pero tocá en tu cuarto man, sino es cualquiera. Son banditas que tienen dos, tres años, llenando lugares a full, y nosotros hace 23 años que tocamos.

(El Acople) ¿Creen que si CIENFUEGOS tuviera más publicidad y difusión encajaría en el rock de esta época?
(Rotman) Yo creo que si hubiésemos seguido tocando y hecho hincapié en la banda sí, sin duda, y esto se lo peleo a quien sea. Ojo que también hay cosas que no tienen que ver con la calidad musical. FLEMA era lo máximo. Yo tengo 153 mp3 de FLEMA. Tenés que escuchar eso, man. Un compromiso con la vida infernal. “Yo quiero coger, yo quiero coger”, eso es mucho mejor que los flacos que aparecen imitando a los ROLLING.

(El Acople) ¿Estamos condenados, entonces, a la música de siempre?
(Rotman) Estamos hasta las manos.
(Aloe) Todo es consecuencia de un montón de años de falta de educación. Muchos años de boludeo los estamos pagando ahora. Y yo creo que la música que se escucha es consecuencia de la sociedad.
(Rotman) Cuando yo me peleaba con mi mamá, me compraba un libro. Antes, te calentabas con tu vieja y te ibas a comprar un libro de Boudeliere. ¿Y ahora qué haces boludo? Te ponés a dormir. Cambiaron las drogas, cambió todo. Antes quedaba pistero ser inculto... vos eras pendejo y tenías todo un mundo por descubrir, querías todo, querías saber todo. Ahora todo lo que te dicen es que nada vale la pena.
(Aloe) Tomar birra, estar en el quiosco...
(Rotman) ¡Claro, el sabor del encuentro!


“El disco en vivo no es más que una manera de hacer algo para mantener vivo el proyecto”
(El Acople) ¿Sienten que la esencia de lo que es CIENFUEGOS se plasma más en vivo que en los discos?
(Aloe) Por ahora sí porque hace mucho tiempo que no grabamos. Lo que estamos haciendo en los últimos tres shows es metiendo temas nuevos, o le buscamos la vuelta a algún cover. Nosotros no trabajamos como un grupo que ensaya tres días a la semana, o de lunes a viernes, que es lo que sí hacemos con MIMI, en donde podés notar que hay una evolución. CIENFUEGOS está ahí y nos juntamos 15 días antes de salir a tocar y ahí craneamos lo que va a ser el show. Al no tener disco vos laburás en base al recital que va a venir...

(El Acople) Sin embargo se ve que hay una evolución en el sonido en vivo y hasta suenan más ajustadas las canciones...
(Aloe) Pero son las mismas canciones. Lo que sí es una sorpresa para nosotros es que salga la gente del show y les encante todo.
(Rotman) También convengamos que la competencia es bastante floja ¿no? (risas). No, de verdad es que también son muchos años. Los años te cambian mucho como persona. Y cuando sos músico, en el momento de hacer música te acercás a la música de forma diferente. Una cosa que noto muy grosa es que en la primera época de CIENFUEGOS la adrenalina te movía un montón en la forma de tocar. El otro día estábamos viendo unas cosas viejas de los CADILLACS y nos dábamos cuenta de eso... notás una tensión, entonces cuando te acercás a eso surgen cosas medio deformes: viejos tocando música de pendejos. Ahí si me parece que puede haber una evolución que está buenísima.

(El Acople) Con respecto al último y nuevo disco (“Veinticincoseisdosmilcuatro”), ¿por qué decidieron hacerlo en vivo? ¿Por qué no uno de estudio con temas nuevos?
(Aloe) El disco vivo no es más que una manera de hacer algo para mantener vivo el proyecto.
(Rotman) Encima no es un disco que está bien distribuido. Nosotros lo fabricamos y lo hicimos para que la gente que le gusta CIENFUEGOS lo pueda escuchar en su casa. Es un disco que no tiene ni un proceso de post-producción, ni un carajo, nada. Es como que si vos estuvieras ahí parado viendo el show. Y el 99,99% de los cd´s que escuchás en vivo en tu vida, no están hechos así. Entonces el nuestro tiene ese valor y es para eso. Es como un guiño con la gente que aguantó al grupo, man... ¡nuestro último disco es de 1999, hace siete años!


“Si tenés un sábado libre tenés que tener un grupo para llenarlo”
(EL Acople) ¿Qué hay detrás del proyecto de CIENFUEGOS? La guita no les importa...
(Rotman) No nos vamos a hacer más ricos ni más pobres con CIENFUEGOS...
(Aloe) Nos conocemos hace muchísimos años y es la amistad la que nos une y el mismo proyecto de vida. Figuráte que vos estás con tu amigo desde los 13 años hasta los 40, juntos, viéndote todos los fines de semana. Es como la familia; te peleás, te amigás, hacés una cosa, hacés la otra, pero al final siempre terminamos tocando juntos.

(El Acople) Esa es la impresión que dan ustedes, de ser como una banda de adolescentes, por la pureza que tienen todas las bandas adolescentes...
(Rotman) Cuando nos juntamos nos pasa igual...
(Aloe) Son los años de conocerse y de tocar. A la hora del show en vivo estás relajado porque es algo que te sale naturalmente, y eso se nota para afuera. Por eso en los shows de CIENFUEGOS tocamos la misma lista que hace dos años y cada vez que lo hacemos dicen “que bueno, que groso”.

(El Acople) ¿Es por eso de querer estar juntos y tocar entre ustedes lo que los hace formar diferentes proyectos musicales? Hablamos de CIENFUEGOS, MIMI MAURA, ABISAL...
(Aloe) Sí, nos gusta tocar y nos gusta tocar estilos diferentes.
(Rotman) Y claro, ¿en mi casa qué voy a hacer? ¿Qué hago sino toco? Toco o me voy a la playa. Y playa acá no hay. Siempre digo que si tenés un sábado libre tenés que tener un grupo para llenarlo (risas).

(El Acople) Ustedes lo ven como súper normal, pero eso no se ve tal vez en otras bandas...
(Rotman) Nosotros tenemos vocación, tenemos como una escuelita, una especie de moralina que es una simpatía hacia tocar, hacia tener un micrófono y hacer música.
(Aloe) Prefiero que haya muchas bandas, que sobren... que estén buenas después se ve, pero que todos toquen, eso está bueno.
(Rotman) Siempre que la gente esté haciendo música por lo menos no va a estar agarrando armas y afanando, siempre... ¡y no hablemos de la movida de la cumbia que es lo más!


“El que dice que no le gusta la cumbia, no sabe nada”
(El Acople) ¿Les gusta la cumbia entonces?
(Rotman) Sí, claro que sí, es lo máximo. Toda, toda la cumbia. El que dice que no le gusta no sabe nada. Ojo, hay grupos buenos y grupos malos, pero los buenos tienen un groove terrible. Hay bandas que tienen mas groove que cualquiera, son más negros que los negros, hacen música de negros.

(El Acople) ¿Tienen algún referente en la cumbia?
(Aloe) DAMAS GRATIS, sí, soy fan mal. MATIOLI también, la cumbia romántica.
(Rotman) Si a vos te gusta BOB MARLEY AND THE WAILERS te tiene que gustar la cumbia porque hay mucha conexión: los dos tienen tonitos fáciles, románticos, de amor. Yo no entiendo a la gente... cuando voy a una fiesta no quiero que me pongan a JOY DIVISIÓN; si me lo ponen, me voy a casa.
(Aloe) Claro, hasta que no ponés la primera cumbia no se arma nada, no baila nadie.
(Rotman) Para ir en el auto sí, pongo a MORRISSEY y lloro..

(El Acople) En este sistema, o en el ambiente del rock, muchos no piensan así con respecto a la cumbia.
(Rotman) Claro, son unos conservadores de mierda porque sos el enemigo si pensás así. No sos más punk porque escuchás todo lo de GBH. Punk es escuchar a JUANECO. El que te dice que no le gusta, no es punk, ¿porque qué dice el punk? “Serás una persona abierta que lucharás contra los conservadores y contra el sistema”. Entones si vos te ponés y decís “no, yo escucho EXPLOITED y la cumbia es una mierda”, ¿qué estas haciendo? Poniéndote una careta para ser un pancho igual que todos los hijos de re mil puta de tres mil años a esta parte. Por ejemplo cuando los conocí a los que hoy formamos CIENFUEGOS, en el año 82, estos pusieron “Artaud” de SPINETTA y me dio miedo. Yo era re punk y pensé que ellos eran herejes. Me pusieron el cassete y yo ahí en un costadito. Y eran los más punk. Me tuve que callar la boca porque SPINETTA es lo mas punk del mundo...



“La idea es tocar toda la música que puedas”
(El Acople) ¿Esta pequeña escuelita que dicen tener, la ven reflejada en el público?
(Rotman) Yo lo que menos quiero en mi vida son clones de Aloe, ¡no! ¡Que pesado! (risas).

(El Acople) Decimos en el sentido de la música que escuchan, de la filosofia musical que tienen...
(Aloe) Eso ya me sobrepasa y no me interesa. Somos súper cerrados entre nosotros y no nos veo mandando data para afuera y que la gente tenga un referente. Lo único que decimos es “tocá toda la música que puedas”.
(Rotman) Creo que si en los 80 hubiesen existido las posibilidades de grabar que hay ahora, hubiese habido cuatro o cinco generaciones de “Cienfueguitos”. Igual, al público de CIENFUEGOS nunca lo pude identificar como tribu, lo cual habla muy bien del público de CIENFUEGOS. Tocamos hace mucho y tenemos mucho gusto por lo que es la historia del rock, y creo que eso es lo que se expresa mucho desde el escenario.

(El Acople) ¿Se sienten precursores de esta movida?
(Rotman) Sí, no tengo ninguna duda de que somos precursores del punk rock en la Argentina. Sin ninguna duda.


Gente ecléctica
El ser humano que escuche o siga a CIENFUEGOS sabrá que hoy pueden tocar y tal vez mañana ya no. Eso es la banda. Y el público, cada vez más numeroso, parece entenderlo.

(El Acople) ¿Los sorprende la gente que todavía los sigue y los va a ver después de tanto tiempo?
(Rotman) Bueno, en realidad es según como lo tomes. Hay algunos grupos que sí se relacionan mucho más al efecto del público, pero en el caso de CIENFUEGOS no es una cosa que nos importe mucho. El show es el mismo. Otros grupos no, dependen mucho más del rapport del público. Yo hago lo mío, habiendo 250, 300 o 7000. Cuando fuimos a tocar a Córdoba con LOS GARDELITOS era un lugar grande y para mí era lo mismo.
(Aloe) Cuado tocás hace mucho tiempo, desde chico, como nosotros, llega un momento en que la gente no te pega. O sea, sí te pega porque esta ahí, pero sos un profesional y no te influye en lo que vayas a tocar si hay gente o no hay gente. Hemos tenido shows grosos para diez personas.


Estadía:
una hora

Paisaje:
bar

Clima:
cálido

Estimulante:
cafés

Tercer tiempo:
no hubo

Entrevista: Nacho Girón y Flor Barone (Redacción de El Acople)

Último momento: se intoxicó el Luna Park

INTOXICADOS y toda su tropa de seguidores llegaron al estadio de la calle Corrientes después de cinco años de laburo y con un nuevo disco bajo el brazo. Desplegaron buen sonido, una lista extensa, unos pocos invitados y mucho buen humor.
------------------------------------------------------------------

“En este lugar vi muchas peleas y hasta tocó JAMES BROWN. Bueno, hoy toca INTOXICADOS”


La estética, las composiciones, las letras y hasta las frases del doctor PITY ALVAREZ suelen dar que hablar y de hecho devinieron en cientos (tal vez miles) de pibitos estereotipados que imitan al cantante de INTOXICADOS en sus movimientos, su tono de voz inconfundible (¿BOB DYLAN con eterna resaca?) e inclusive el estilo de sus canciones. ¿Es que alguien puede negar que ALVAREZ haya inventado el “rocanrol” así como sobreabunda ahora? Y sin embargo, ¿acaso alguien puede acusarlo de haber hecho siempre lo mismo? No. Es él, así como lo ven: ni un genio ni un limado que no entiende nada. Es PITY, y punto.

Este señor proveniente de algún suburbio oscuro y acompañado por el destacado FELIPE BARROSO en guitarra, JORGE ROSSI en bajo y ABEL MEYER en batería, viene extendiendo las raíces de un proyecto que debutó en el desaparecido Cemento y que este mismísimo fin de semana llegó a un Luna Park colmado. Todo, en cinco años de trayectoria.


“Es nuestro primer Luna Park. Me chupa un huevo. A mí me gustaría tocar en la punta del Cerro Uritorco”


Blanco arriba, blanco abajo y blanco a los costados; así era es escenario que albergó hasta la una de la mañana a la gente intoxicada. Más allá, tres pantallas que sirvieron para pasar algunos videos preparados especialmente para la ocasión. Y desde ahí, en el costado, apareció la banda completa, un tecladista, dos percusionistas y tres jóvenes encargados de los vientos. La entrada fue solemne y de fondo sonaba “Hermano Tolueno”, colgadísimo tema del tercer y último compacto de la agrupación conocido como “Otro Día Más En El Planeta Tierra”.

Son nueve mil, dicen, los que esperaban saltar y cantar: nueve mil jóvenes (y algunos colados de otras décadas) que advirtieron la llegada de los músicos con impecable pañuelo stone, zapatillas de lona y toda la parafernalia atractiva e infaltable en este tipo de rituales rocanroleros. También se advirtió un petardo en el fondo del estadio, pero el “hijo de puta, hijo de puta” desde todos los rincones hizo que no se volviera a repetir nada por el estilo.


“¿La banda más grande del rocanrol dijeron? Pero si nosotros no tocamos rocanrol: tocamos canciones de amor”


Después de “Buen Día” (primer disco de INTOXICADOS), el cuarteto arriesgó, se la jugó, e intentó con éxito sacarse el mote que decía que la nueva banda era una mera continuación de VIEJAS LOCAS. Si bien en aquel debut discográfico ya aparecían perlas como el reggae “Como ganado”, la apertura definitiva llegó con “No Es Sólo Rock ‘n´Roll”, en donde convivieron y fueron aceptados tanto las baladas como el hip hop, el rap y algunas cosas más colgadas.

Por eso, no sorprendió que el Luna Park estallara de alegría con la elección de empezar con “Reggae para los amigos” y seguir con “Mi inteligencia intrapersonal”.

Luego, el grupo regaló una de las letras más bonitas que tiene su repertorio; esa historia “De la guitarra” que habla de la mujer que esperaba en la estación y que devoraba con la mirada al instrumento de las cuerdas. Porque el sueño de muchos puede ser cambiar el auto o tener una casa de fin de semana, pero el sueño de otros puede ser sólo tener una guitarra para tocar una canción como la de INTOXICADOS.


“Cuando debutamos en Obras hacía seis días que no dormía. Yo quiero cada vez ser un humano mejor y por eso hace sólo dos días que no duermo. ¡Soy un capo!”


La gente lo pedía desde antes que hubiera sonido. Es que el “vamos VIEJAS LO´” es un infaltable en cada recital donde se encuentre PITY. Siguiendo esos gritos, o tal vez por simple placer artístico, la banda se fue en busca de un descanso precisamente después de interpretar “Homero”, otro retrato crudo de la realidad de algunos barrios.

Fue allí cuando el recital se puso denso y algo monótono, tanto porque empezó a haber mucho tiempo muerto entre tema y tema como por el hecho de que el doctor ALVAREZ parecía no tener ninguna clase de apuro. En ese clima, aunque siempre con buena predisposición y ráfagas de humor, desfilaron el nuevo hit “Fuego” (“Estamos enfermos. Perdónennos”, una súplica post-Cromañon escrita por VIRUS), “Una señal” y “Espero que la vida” (de la última placa), y hasta “Needles & Pines” (cover de THE RAMONES, con el productor LEO MARTINEZ como invitado). ¡Chupáte esa mandarina!


“No aplaudan porque las drogas me gustan mucho, es una vergüenza. Me voy a ir a vivir a Córdoba; estoy contento porque voy a hacer algo por mí”


Si se habla de drogas, “Felicidad depresión” es un himno que intoxica de sólo escucharlo y que tiene una onda (nada más que onda y algunos arreglos) muy FLOYD. En el Luna la canción se escuchó con el teclado de EZEQUIEL ARAUJO, productor del disco actual y ex integrante de EL OTRO YO. Al terminar, y más allá de los aplausos, el “me dan ganas de alejarme, pero estando lejos quiero volver” quedó bastante tiempo flotando en el ambiente.

Algunos minutos después PITY preguntaba a sus compañeros con cara de perdido: “¿Empezaba en Re?”. Ante la afirmación, las nueve mil personas pudieron escuchar un destartalado tema nuevo que lleva el nombre de “Del mar”.


“¿¿¿Quieren agua dicen??? ¿No quieren cerveza, boludos?”


Pasó una versión enorme de “Departamento deshabitado”, que en unos diez minutos tuvo zapadas, corridas por todo el escenario y excelente nivel de euforia. Pasó también el recitado de dos rappers rosarinos que le hicieron la intro a “Una vela” y que terminaron haciendo de las suyas junto con ALVAREZ y el violero FELIPE. Por último, pasó “Mi Religión” con sus característico estribillo energizante, y luego de algunos temas más la banda desapareció por el mismo costado por el que había entrado.

Probablemente con el objetivo de hacer amena la espera por los bises, el mismo FELIPE BARROSO se animó a puntear canciones de NINO BRAVO y a mostrar su voz angelical para entonar “Bajan” de SPINETTA. Antes de volver a la lista preparada, todo INTOXICADOS despuntó el vicio con una ovacionada interpretación del “Brain damage” de PINK FLOYD.

PITY cazó el charango, lo rasgueó, la banda lo siguió, y “Duérmete niño” se hizo realidad ante miles de prolijos coristas. Ese sí era el final.


“Tengo ganas de ir a dormir chicos. ¿Qué? Si queres vení conmigo, todo bien”


Y así llegó la despedida de un espectáculo que empezó pasadas las nueve de la noche y terminó a la una, que tuvo 27 canciones más algunos agregados de último momento y que permitió escuchar en vivo buena parte de “Otro Día Más En El Planeta Tierra”.

Se va PITY, se va FELIPE, se va JORGE y se va ABEL; ni rápidos ni perezosos, ni ángeles ni demonios, ni genios ni mentes inertes. Son sólo INTOXICADOS que por las calles van. Con eso basta.

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Entrevista a PIER

“Podemos llegar a ser la banda más importante del país”
Así hablan el cantante RAMIRO y el violero AGUSTÍN CEREZO sobre el grupo de rock que formaron junto con EUGENIO (otro hermano más) y con NICOLÁS FERREIRÓS. A unos días de tocar en Obras por primera vez, Pier deja de lado la humildad y le apuesta todo a su proyecto.

El cuarteto nacido en 1995 se presenta este miércoles en el Templo del Rock (¿Estadio Pepsi Music? No, Obras Sanitarias), pero antes del debut, dos de los tres hermanos que componen la banda charlaron con EL ACOPLE sobre el camino que los depositó en la tan esperada parada de Avenida Del Libertador. Con cuatro discos editados y una reciente firma con la productora Pop Art, la misma agrupación analiza su fenómeno y dispara: “Lo que mejor hacemos es esto y tenemos que defender esta bandera”.

(El Acople) ¿Con qué meta nace Pier?
(Ramiro) El leit motiv por el que tocamos es para llegar a la mayor cantidad de gente posible. Venimos transitando un camino bastante duro, pero laburamos a conciencia y comprometiéndonos con el rock desde nuestros principios. La idea nuestra es poder mostrarle a los pibes que cuando uno realmente se dedica, con convicción y con real convencimiento, se puede. Es una actitud que va más allá de lo que hagas. En ese sentido fuimos perseverantes, insistentes, e hicimos de Pier un estilo de vida.

(El Acople) ¿Por qué fue duro ese camino al principio?
(Ramiro) Somos una banda que viene tocando desde hace diez años y hemos lidiado con un montón de obstáculos que tienen que ver, no sé... con el under. A base de mucho esfuerzo logramos, o estamos logrando, cumplir con nuestros objetivos: grabar discos, tocar en vivo, conocer distintos lugares del país, llegar a otros países también.

(El Acople) ¿En qué aparece la importancia del under?
(Ramiro) Mirá, creo que el under es algo lógico dentro de la carrera y la trayectoria de una banda. Es un escalón gigante que las agrupaciones tenemos que batallar. Nosotros en ese sentido, aunque tengamos la posibilidad de darnos a conocer más, creemos que el camino del under lo hemos transitado bien, hemos laburado a conciencia. Se puede decir que terminamos esa etapa cuando llegamos a tocar en Cemento...

(El Acople) ¿En Cemento? Es raro, generalmente el under empieza ahí...
(Ramiro) Hablamos en cuanto a la convocatoria. Cemento fue el quiebre con la cantidad de gente que nos venía a ver. Y también tuvo que ver con que la gente empezó a conocer más nuestra discografía y con una serie de variables relacionadas a la organización interna del grupo.
(Agustín) Yo creo que Cemento fue algo muy importante en la historia de todos los grupos. Pero más allá de eso, lo importante es que nosotros fuimos paso a paso, pisando sobre seguro, y esta llegada a Obras nos tiene afianzados como agrupación. No saltear etapas es fundamental.

(El Acople) Pero en el fondo el under no se deja nunca...
(Agustín) ¡Por eso! Los grupos de rock son under, nacen del under y siempre van a ser under. Lo que pasa es que en algún momento te vas haciendo más masivo en la convocatoria, y más profesional. Vas adquiriendo cosas que te va dando la experiencia, te vas profesionalizando.

(El Acople) ¿Formaron un proyecto que quiere llegar a la mayor cantidad de frentes posibles?
(Ramiro) Sí, el mensaje nuestro es bastante abarcativo. El rock es un fenómeno socio-cultural importante, o te diría el más importante, y como tal abarca muchas cosas. Así, desde nuestro lugar lo que queremos es jerarquizar el género y reivindicar el rock. No sé si somos educadores, pero bueno, nos sentimos responsables del lugar que ocupamos; sabemos que lo llevamos a cabo con errores y aciertos, pero siempre de la mejor manera posible.

(El Acople) Hablan de “educar”. ¿Asumen un rol de referentes sociales, entonces?
(Ramiro) No sé cómo repercute en los pibes lo que decimos. El público nuestro es muy pasional, muy fervoroso, y también nosotros somos así en la vida. Pero puede ser que los pibes de vez en cuando tomen alguna idea que hayamos escrito. Una idea, no una indicativa, porque nosotros no le indicamos nada a nadie ni somos generadores de nada que tenga que ver con lo autoritario. Simplemente hacemos lo que consideramos que está bien.

(El Acople) ¿Y a qué se refieren con eso de “reivindicar el rock”?
(Ramiro) Nos referimos a que a veces el rock es un género que está un tanto menospreciado. Desde nuestro humilde lugar queremos brindar lo mejor de nosotros para ese movimiento.

(El Acople) ¿Cómo era un show de Pier cuando iban los amigos nada más?
(Ramiro) Nuestros amigos siempre nos dieron una mano y nos hicieron el aguante. Los show eran realmente muy divertidos y muy serios, y la verdad es que los recordamos con mucha felicidad. Después sí, se fue sumando otra gente...

(El Acople) ¿Siguen estando los del principio?
(Ramiro) Sí, van a ir a Obras y todo... también se sienten partícipes. Y es así. Igual estamos agradecidos al público en general porque siempre fue muy cálido con nosotros. Además no hacemos ninguna diferenciación con la gente, no importa si viene desde hace diez años o desde hace poco. Lo que queremos es que todos los públicos se acoplen.

(El Acople) ¿Se les hizo más fácil ampliar su público al hacer rock? Tal vez si hacés otro tipo de música o queres arriesgar más, lamentablemente se te complica...
(Agustín) Lo que pasa es que el rock es la música más importante del mundo. Está bien, lo digo yo que hago rock, pero me parece que es así...
(Ramiro) De todas formas coincidamos que a nosotros no se nos ha hecho fácil el hecho de convocar. (Agustín) Hay públicos para todo, y cuando las cosas se hacen bien los resultados a la larga aparecen. Y eso se da en todos los géneros.

(El Acople) ¿Escucharemos algún día un tema reggae de Pier, por ejemplo?
(Ramiro) No, por ahora venimos con esto... pero por una cuestión de que venimos afianzándonos en lo que es el rock.
(Agustín) Por ahora lo que mejor hacemos es esto y creo que tenemos que defender esta bandera. Pero somos de escuchar mucho y de todo. Igual el futuro no se sabe...
(Ramiro) Nos gusta el flamenco, la música celta, y si algún día tenemos las ganas de hacer algo de eso, lo vamos a hacer.
(Agustín) Lo importante de las composiciones y de las creaciones artísticas es que tengan naturalidad, que no haya nada tirado de los pelos.

(El Acople) Da la sensación de que tocar en Obras después de Cromañon no es lo mismo: entra menos gente, a algunas bandas las derivan ahí si ya más o menos mueven gente... ¿ustedes qué piensan?
(Agustín) Lo que pasa es que hay muchas más bandas que antes, pero para nosotros tocar ahí es como siempre. Vamos a tocar en Obras, como tocó Sumo en Obras. Por ese lado, me parece que el logro de llegar es el mismo ahora o antes.

(El Acople) ¿Por qué llegan a Obras, para ustedes?
(Agustín) Llegamos a donde llegamos y sabemos que lo hicimos a base de esfuerzo, de sacrificio, y desde mi humilde opinión, a base de buenas canciones, de poner al rock en el lugar que se merece.
(Ramiro) Lo mejor de Pier es la perseverancia, la insistencia, la pasión y el sentimiento por lo que hacemos. Tratamos de plasmar lo que sentimos en cada una de las actividades relacionadas con la música. Como pensamos que estamos con algo genuino y de identidad propia, queremos y creemos que podemos llegar a ser la banda más importante del país. Para eso estamos.

Nuevo disco para 2006
Pier asegura que después del debut en Obras canalizará todas su fuerzas en el sucesor de “Seguir Latiendo”, que será el quinto disco de la agrupación.

“Todavía hay que cranearlo bien”, dice Ramiro. Y Agustín completa: “Ya hay cosas pero nos tenemos que meter con todo lo que es armado de los temas como para tratar de grabarlo entre marzo o abril de 2006. No hay ningún concepto en especial; queremos que sea un disco natural, que incluya lo que nos vaya saliendo. Supongo que irá tomando cierta forma cuando nos metamos más con ese tema”.


Estadía:
una hora

Paisaje:
oficinas de Pop Art

Clima:
distendido

Estimulante:
gaseosas y cerveza

Tercer tiempo:
fotografías varias

Entrevista: Nacho Girón (Redacción de El Acople)

El esperado regreso del INDIO

Sí, SOLARI volvió definitivamente. Sin los históricos compañeros de PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA, el pelado de la voz y el temple inigualable llegó al Estadio Unico de La Plata para confirmar su resurrección como solista, grabar un posible disco en vivo y dispersar cenizas de viejas épocas.
------------------------------------------------------------------

Era él. Era su calva, su gloriosa calva, ahí, petrificada en el enorme escenario armado especialmente para el regreso del INDIO en el Estadio Unico de La Plata. Era el esperado retorno de ésa voz áspera e inigualable, misteriosa y omnipresente, descolocada y admirada. Era la vuelta a la vida de un personaje que durante los cuatro últimos años se volcó hacia la familia, la tranquilidad y también a la tan preciada soledad de una casa-quinta en Parque Leloir. Era el reencuentro con un mito estampado en millones de remeras, con el poeta urbano y de pluma admirable, con una leyenda que es leyenda desde siempre, tal vez por la cuidada construcción social de su figura. Era, en fin, un CARLOS SOLARI que volvió para quedarse.

Secundado por su banda LOS FUNDAMENTALISTAS DEL AIRE ACONDICIONADO –un septeto que entre guitarras, bajo, batería, vientos y DEBORAH DIXON, jugó un papel más que importante a lo largo del concierto-, el INDIO convocó a casi cien mil personas para su doblete triunfal en la ciudad de las diagonales, donde presentó su debut solista “El Tesoro De Los Inocentes (Bingo Fuel)”. Sin embargo, la pregunta implícita ante semejante movilización nacional fue... ¿venimos a ver al INDIO solista? ¿O venimos a ver al cantante de PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA?

La respuesta –esperable- llegó por parte del Observatorio Astronómico de La Plata: tanto el sábado como el domingo se detectaron sismos leves cuando desde las tablas bajó el himno “Jijiji” y el pogo más grande del mundo dejó de ser un simple sueño. Son datos reales difundidos por MIGUEL ELGARTE, encargado del área de Sismografía del Observatorio.


Maldición, ¿va a ser una noche hermosa?
500 policías, más de 600 personas de seguridad y por lo menos 100 inspectores municipales estuvieron encargados de vigilar un par espectáculos que –según gran cantidad de futurólogos- podría haber devuelto la violencia a los eventos masivos, pero que afortunadamente se desarrollaron en un clima de tranquilidad y de verdadera familiaridad rockera. Los pogos espontáneos en algunas estaciones de peaje o en ciertas esquinas platenses entre pibes que jamás habían tenido contacto son un buen ejemplo de ese ambiente familiar construido a base de acordes.

Cuando el cielo permitió observar claramente aquella luna tan hermosa que custodió todo el show, el INDIO apareció en escena con cara de póker y una llamativa camisa naranja que más tarde cambiaría por otras de colores apagados. Repito: era él. Era su calva, su gloriosa calva, ahí, petrificada en el enorme escenario y rodeada por cuatro pantallas que alternaron animaciones con imágenes de lo que sucedía en ese preciso momento.

Griterío de 48 mil almas. Silencio desde el escenario. El pelado cantaba, se movía, agitaba, ensayaba algunos saltitos... pero lo único que se escuchaba eran los reclamos unánimes de la gente. Un minuto después una consola parece enchufarse y desde la gran cantidad de amplificadores descendió el sonido de una fallida versión de “Nike es la cultura”, secundada por “Amenesia” y por “Tomasito podés oírme? Tomasito podés verme?”, con un sonido bajo y desilusionante.

Pero insisto: era él. Era su calva, su gloriosa calva. Y por lo tanto, una vez solucionados los inconvenientes, no hubo enojo que frenara la energía desatada por ese señor de 56 años que desde pendejo escribió su nombre con tinta indeleble en el libro rockero de la República Argentina.


Mientras más alto trepa el monito...
Así es la vida. El guitarrista SKAY BEILINSON –que ya sacó dos compactos excelentes- debutó de manera solista en Buenos Aires frente a algunas miles de personas; el INDIO, en cambio, tiró toda la carne al asador a pesar de haber reconocido en varias entrevistas que no tiene una buena visión para los negocios. “De hecho, yo no quería poner ‘Mi perro dinamita’ en el disco”, confesó en 2004.

Así es la vida, sí. Después de los problemas de sonido, el primer gran festejo masivo llegó gracias al clásico “Un ángel para tu soledad”. El pelado empezaba a cumplir lo prometido: hacer las canciones de LOS REDONDOS con los arreglos de siempre –a diferencia de SKAY, que suele versionar los temas- y regalarle al público las joyas que tanto esperaba. Además, rió varias veces y hasta pareció emocionado al escuchar el canto guerrero de los de abajo: “Olé, olé, olé, olá, ¡sólo te pido que se vuelvan a juntar!”. ¿Una señal o pura fantasía?

Así es la vida, también, porque volvieron a verse algunas bengalas y una serie larga de tres tiros, tanto en la función del sábado como en la del domingo. ¿Qué hizo el INDIO? Prefirió el silencio. Juicios de valor al margen, no debería olvidarse que 194 personas muertas es un buen numerito como para que el respeto sea más fuerte que un ataque de euforia en el medio de un concierto.

Así es la vida, al fin. El INDIO armó una lista de 25 temas en los que alternó con justeza los nuevos con los conocidos. ¿Los nuevos? Fueron 11 y se corearon de punta a punta del Estadio Unico, aunque los más festejados y aprendidos resultaron el impecable “El tesoro de los inocentes”, el desgarrador “Pabellón séptimo (relato de Horacio)” y el movedizo y electrónico “El charo chino”.

¿Qué pasó con los conocidos? Sorprendieron (“Fuegos de octubre”, “El lobo caído”, “Yo caníbal”), despertaron emoción y piel de gallina (“Ropa sucia”, “Tarea fina”) y generalizaron el desenfreno rockero de viejas épocas ricoteras (“Shoping disco-zen”, “Héroe del whisky”, “Nueva Roma”, “El pibe de los astilleros”, “Susanita”, “Un poco de amor francés”).

Párrafo aparte merece “Juguetes perdidos”, que con sus estrofas profundas logró alzar las manos de cada uno de los presentes y llevar el agradecimiento general a uno de los puntos más altos de ambos recitales.


¡No lo soñé!
Después de tres horas de show (aclaración: hubo tres intervalos) al INDIO se lo veía conforme. Había pasado el mal trago del principio, sus temas solistas, los clásicos, las referencias a los “talibanes” que le tiraban zapatillas y hasta el momento de aplausos para WALTER BULACIO. Sólo quedaba un “Jijiji” con las luces prendidas -como si el calvo encontrara excitación al ver el continuo golpe de los cuerpos- y un pequeño sismo en La Plata. El resto, ya es historia conocida.

Volvió un personaje que tal vez es más Rey que fundamentalista del aire acondicionado, que posiblemente sienta más afinidad por el pibe de los astilleros que por la piba de Blockbuster y que casi seguro adora los infiernos encantadores. Es Rey, y no soltó el patín. Nunca podrá soltarlo.

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Un Cielo Razzo que aplasta

La consolidada banda rosarina volvió a Buenos Aires para llenar dos fechas en el recién inaugurado El Teatro Flores. Antes unas 1600 personas por noche, el septeto desplegó recitales intensos, armados de manera precisa y reflejados con un sonido apabullante.
------------------------------------------------------------------

Si quisiéramos hacer un mapa musical de la República Argentina, sin dudas deberíamos indicar a Rosario como una de las ciudades más agitadoras del rock local. La incredulidad se aniquila tan sólo analizando el ejemplo de grupos como LOS VANDALOS, EL VAGON, BULLDOG, VUDU, los ascendentes FLUIDO, ASPHIX, o los reyes de la movida: CIELO RAZZO, que este fin de semana reventaron dos fechas en el nuevo El Teatro Flores de Buenos Aires.

Dueños de una energía apabullante que en vivo alcanza su máxima expresión gracias a una base sólida y a una voz que le da intensidad a lo que suena, los integrantes del septeto ya asumieron la cruel realidad del sistema nacional... eso de que por más en tu propia provincia te sigan miles y miles de personas, es necesario copar Capital Federal para que los señores Medios Masivos de Comunicación te presten un poco de atención. ¿Injusto? ¿Desequilibrado? Sí, pero verdad.

“Cuando una banda del interior lleva gente en su provincia, sabe que tiene que ir a Buenos Aires –reconocía el cantante PABLO PINO en una reciente entrevista con EL ACOPLE-. Nosotros crecemos sabiendo esta cuestión de que hay que mover gente en Buenos Aires para que te den bola”. En esa oportunidad, el guitarrista FERNANDO AIME completaba: “Capital es el objetivo que uno siempre aspiró a llegar. La ventaja que tenemos nosotros en este siglo, es que con la llegada de Internet no nos hizo falta tener que radicarnos acá como sí tuvieron que hacer otras bandas rosarinas y del interior. No es mala onda, pero no queremos venir a vivir a Buenos Aires ni a palos, pero sí queremos venir siempre a tocar, mil veces, un millón de veces si se puede”.

Al parecer, los integrantes de CIELO RAZZO asumieron los dichos de FERNANDO como palabra santa; es que no sólo llenaron tres veces El Teatro de Colegiales a mitad de este mismo año, sino que también volvieron por más el viernes y sábado últimos para llenar dos noches El Teatro Flores, con unas 1600 personas por show. De todas formas, ya lo había aclarado PABLO de manera contundente: “El tema es pasarla lo mejor que se puede. Si nosotros tenemos que hacer un Obras a fin de año, bienvenido sea. Pero eso no es algo que nos desvele”.

Como una tangible catarata de sonidos que estimulaba el pogo y hasta el lanzamiento de algunos globos (¡sí, globos!), la agrupación rosarina inauguró el recital del viernes con “Sola” y “Charlone”, dos canciones movedizas de su última producción discográfica editada por Pelo Music y denominada “Marea”. Un compacto que si bien es prácticamente nuevo ya encontró un lugar preciado entre los seguidores de todo el país, y que además llevó a CIELO RAZZO a determinar una identidad propia que los aleja aún más de las similitudes que muchos encuentran a nivel musical con una conocida banda de El Palomar.

Dejando de lado el hecho de que el cd más reciente aplana con su sonido y aporta arreglos certeros, algunos de los momentos más intensos del recital arribaron con un par de composiciones de la primera placa de CIELO. “Buenas” aportó así un par de joyitas como “Sin salida” –que arrancó a capella y terminó con una especie de explosión musical que dejó a PABLO extasiado en el piso- y “Que se yo” –que levantó todos los brazos del público y contó con un excelente aporte del tecladista MARCELO VIZARRI-.

Al show no le faltaron segmentos de intimidad como cuando los siete integrantes se acomodaron sobre unas banquetas y se animaron a sonidos electroacústicos en “Muñequito” y “Esquina”; segmentos para el pogo en círculos y el desparrame de energía como sucedió en “La cruz”; ni tampoco instantes para el desenfreno de los ya clásicos “Estrella” y “Luna”, que dejaron más de una garganta sin voz.

La ineludible desaparición del escenario con el objetivo que la gente coree por los bises trajo de nuevo a CIELO RAZZO sobre las tablas para que concluyera con una lista de 27 temas que se cerró finalmente con una versión bien power de “¿Quién baja la pala?” y con un PABLO emocionado diciendo “Buenos Aires gracias por su corazón, por su tiempo, por sus orejas y por sus sentimientos”.

La banda empezó en 1993 y a pesar de varios cambios supo continuar con la difusión de su amor por la música. También vivió con la frente bien arriba la dolorosa ausencia del baterista PABLO CARUSO y del escenógrafo CLAUDIO, que murieron en un accidente cuando regresaban de una presentación en vivo en el año 2003... pero juntos decidieron extender el sueño que habían iniciado con los que ya no estaban. Ahora no sólo el interior les tiene los ojos puestos sino también ese monstruo de cemento conocido como Buenos Aires. CIELO RAZZO, ¿referentes de la movida provincial y agitadores merecidos del rock nacional?

Nacho Girón (Redacción de El Acople)

Entrevista a LOS GARDELITOS

“Lo único que estamos buscando es libertad”
Antes de su triplete en El Teatro Flores este 2, 3 y 4 de diciembre, la banda creadora del rock sudaka analiza su propio fenómeno, recuerda a Korneta y se anima a hablar de todo: desde su esencia hasta las consecuencias de un merecido crecimiento.

“Por más que parezca una cosa medio deforme, yo creo que Los Gardelitos tienen una identidad muy basada en lo que es Sudamérica, basada en la mezcla de razas que tenemos”, dirá Eli Suarez, cantante y guitarrista de la agrupación, después de otro ensayo diario y de varias horas. A su lado estarán Martín y Horacio Alé (bajo y batería, respectivamente), que con menos palabras que el hijo del fallecido Korneta, también plasmarán con soltura los aspectos fundamentales del proyecto colectivo surgido allá por 1995. Así, en una calurosa noche cualquiera de la ciudad de Buenos Aires, el trío abrirá sus puertas de par en par y contará con sus propias palabras los por qué del crecimiento y los pormenores de esta nueva etapa.

(El Acople) Vienen haciendo una movida interesante en los barrios, ¿pero cómo la ven ustedes?
(Eli) Para mí es una movida de rock de varias bandas, no es que es de Los Gardelitos nada más. La movida que pega en los barrios ya viene desde Los Redondos, por ejemplo, o Viejas Locas. Me parece que somos parte de esa movida; sin siquiera pensarlo nosotros formamos parte de eso. Y bueno, también las letras de Korneta siempre tuvieron esa poesía suburbana que refleja todo el tema de los barrios y que hace que los pibes se sientan identificados. Puede ser algo que se tomó del tango...

(El Acople) ¿Una banda de barrio necesariamente siempre se va a quedar apegada a los barrios o puede extenderse a otros “estratos”?
(Eli) Se puede extender, como pasó con el tango: es una música que salió de lo más abajo a nivel social y llegó al mundo entero pero sin perder nunca su esencia. Me parece que lo bueno es crecer sin perder la esencia original que tiene cada banda. Y como decía, hay una esencia que compartimos con otros grupos. Me parece que por más que las bandas sean más conocidas el día de mañana no tienen por qué perder lo que son. Es como con las personas, porque si cuando sos grande te olvidás de que fuiste un niño... estás frito, fuiste. En cambio si vos seguís siendo un niño pero a la vez también sos un hombre, mejor. Hay que crecer pero sin olvidarse de la raíces.

(El Acople) ¿Es jodido encontrar ese equilibrio?
(Eli) Yo creo que mucha gente tiene miedo de crecer para no perder la inocencia, la niñez. Pasa con las bandas. Algunas quieren ser under toda la vida y le tienen miedo a la masividad, ¿viste?

(El Acople) ¿En qué aparece la adultez de Gardelitos?
(Eli) Aparece en el sentido de hacerse cargo de que te está yendo a ver más gente y que por eso, por ejemplo, tenés que ir a ensayar más, ponerte las pilas con algunas cosas que antes no imaginabas que ibas a hacer... y ahora está dándose el reconocimiento de la gente y para nosotros es como una responsabilidad que tratamos de tomar de forma llevadera. Es algo que un poco nos pesa, entonces ahí es donde nos replanteamos cosas y decimos: “Ché, ¿hasta qué punto queremos crecer como banda? ¿Hasta qué punto nos gustaría seguir siendo nosotros sin perder nuestra esencia?”. Y la respuesta es que no nos gustaría ser una banda profesional. Casi como que tenemos terror de ser unas personas frías que se tomen la música como un laburo y nada más. No queremos que se pierda el hilo de lo humano. De eso hablan las canciones y esa es la idea que tenemos para formar este grupo.

(El Acople) ¿Y en qué son unos nenes?
(Eli) Somos como chicos porque estamos empezando de nuevo. Korneta era la figura casi paterna de la banda y de los pibes que nos vienen a ver; de pronto te encontrás sin tu papá y tenés que empezar por vos mismo, seguir adelante vos, y no tenés a alguien que te esté protegiendo o que te diga qué tenés que hacer o qué no. Te sentís medio como un chico, tenés un poco de miedo a crecer. Lo digo tanto a nivel personal como a nivel banda. Es ahí donde uno realmente se tiene que plantear si quiere seguir siendo un niño para que alguien haga las cosas por vos, o si vos vas a hacer lo que sentís, lo que vos queres, proponiéndote crecer. La pérdida de Korneta, a nivel artístico y sobre todo a nivel humano, lo vemos como algo que nos tiene que hacer crecer. La otra opción sería quedarnos como estamos o mandar todo a la mierda...
(Horacio) Estás en primer grado y tenés que pasar a segundo y después a tercero. La vida misma es así. No te podés quedar en lo básico que fuiste aprendiendo. Me parece que la superación de una persona o de una banda se va dando de la misma forma. A algunos les cuesta más y a otros menos. La vida te va llevando a los cambios, a la evolución, a veces no te das ni cuenta; te das cuenta cuando te comprometés con vos mismo, con tu banda. Si estás llevando 500 personas no te podés quedar como cuando llevabas 300, sino te encontrás con un montón de choques de cosas que por ahí antes no te esperabas.

(El Acople) Ustedes tuvieron una prueba fuerte desde el momento en que no estuvo más Korneta. ¿Cómo fue esa época?
(Martín) Seguimos por un impulso y después sí fuimos pensando y nos fuimos reacomodando.
(Eli) Es estar viendo que todo se está cayendo pero estás a tiempo de agarrarlo. Igual en el momento no lo pensás. Nuestro sentimiento fue el de seguir tocando y después tuvimos tiempo de pensar, al año casi.

(El Acople) Hablaban de profesionalizarse. No es lo mismo tocar para pocas personas que para 3000, como les está pasando. Y algunas bandas tuvieron problemas para manejar al público, lo pagaron caro... ¿ustedes cómo lo están viviendo?
(Eli) Es que uno que va aprendiendo sobre la marcha, en carne propia, y también lo vas aprendiendo de los que están al lado tuyo en la movida. Ahora, después de Cromañon, todos nos pusimos más las pilas a nivel de protección y de ver las cosas desde otro lugar, por ejemplo.

(El Acople) ¿Había mucha inconsciencia antes de Cromañon?
(Horacio) Más que inconsciencia, inocencia...
(Eli) ...Una inocencia de estar viviendo una realidad aparte en la que todo era diversión, pero no se sabía que iba a terminar todo mal. Era una cuestión de suponer que estaba todo bien, que no se podía prender fuego nada, que estaban chequeadas las cosas. La inocencia de decir “bueno, Chaban tiene veinte años de rock y supongo que va a saber más que yo”. Éramos concientes de la movida del chabón y nosotros inconscientemente confiamos en él, pero no nos dimos cuenta que no nos cuidaba él ni tampoco el gobierno, ni nadie. Lo más gracioso es que te hacen sentir culpable por ser inocente, y no es así. Me parece que fue una tragedia que nos abrió los ojos hacia las cosas que están pasando. Esa inocencia por la que pensábamos que estaba todo bien se nos vino debajo de un día para el otro y nos dimos cuenta de que no estaba todo bien.
(Martín) Es que tenemos que cuidarnos entre nosotros...

(El Acople) Volviendo al crecimiento y a los problemas con la gente, ustedes en los últimos tiempos vivieron inconvenientes en algunos shows, sobre todo porque algunos querían entrar sí o sí. ¿Cómo manejan el asunto?
(Eli) Se manejó, ¿no? (mira a sus compañeros). Pasó en un sólo show en todo el año, cuando tocamos en Moreno. Estaba despelotada la organización y no la tenían muy clara. Así que nos tenemos que hacer cargo de un montón de cosas lógicas del crecimiento.
(Horacio) Nos empezamos a manejar de una forma en la que no dejamos todo en manos de quien organiza. Los productores a veces te dicen una cosa y te salen con cualquiera, y después las situaciones recaen sobre la banda. Cuando pasó lo de Moreno nos castigaron por algunos lados y bueno, nos hicimos cargo. Eso demuestra la maduración, porque otra de las cosas de no ser un niño es no creerse todo lo que te dicen. Entonces después de eso empezamos a ver los lugares nosotros, a charlar con gente de la zona, con la gente del gobierno. El rock & roll está muy lastimado con lo que pasó, está todo sensible. Así que se apuntó a la tranquilidad de los que van al recital. Esto es así: tenés que llegar a esas situaciones para darte cuenta de lo que estás manejando, de lo que se está haciendo. Tenés que tocar fondo para poder salir a flote y nosotros tocamos fondo con ésa situación. Seguramente la vida nos va a llevar a tocar otro fondo. Es decir, ya aprendimos de uno pero es muy probable que sigamos aprendiendo de otros.

(El Acople) Yendo a aspectos específicos de la banda, una característica muy de ustedes es el empuje, ya desde el momento en que cerraron la roticería familiar para invertir en este proyecto...
(Eli) Claro, es así. Fijáte lo de Korneta; la banda salió para adelante. Y sorprende con el público porque la gente siguió viniendo. Era una sorpresa mutua en ese entonces: la gente no podía creer que siguiéramos tocando y nosotros no podíamos creer que ellos siguieran viniendo. Es el espíritu de la banda que está reflejado por nosotros y por los que están abajo escuchando. No sé si será por una cuestión de las canciones, pero la banda tira para adelante... el otro día hablábamos de que las letras de Korneta van para adelante, para arriba. Tal vez empiezan hablando de cosas tristes pero terminan hablando de cambios. Capaz que ése es el mensaje que los pibes captan y el mensaje que nos marca el camino a seguir.

(El Acople) Nos llamó la atención la gran cantidad de tiempo que pasó entre que salió el disco anterior y el último, ¿por qué se dio?
(Eli) No se decidió sino que se dio así. Lo hubiéramos querido sacar antes pero no se pudo.

(El Acople) Problemas con Sony, ¿no?
(Eli) Sí, problemas con la compañía. Es que no encontrábamos los medios para seguir siendo independientes, entonces se dio lo de firmar.

(El Acople) ¿Cuándo firmaron eran conscientes de que los podían cajonear?
(Eli) Éramos conscientes pero nos jugamos porque queríamos que el disco estuviera en la calle. Lo bueno es que más allá de lo que pasó nos pudimos despegar.

(El Acople) ¿Se sienten cómodos con la independencia ahora?
(Eli) Sí, estamos cómodos. Cuesta mucho más pero tiene sabor a libertad.

(El Acople) ¿Tienen temas nuevos?
(Eli) Hay varios temas de Korneta. Por ahora tenemos pensado grabar los temas que quedaron así que no pensamos mucho en el tema de la composición sino más bien en la interpretación, donde nos estamos descubriendo como trío: lograr el ritmo que se perdió sin la guitarra rítmica de mi viejo, descubrir nuestra forma de cantar sin imitarlo a él. También nos concentramos en el contacto con la gente. Estamos en ésa etapa todavía. Los más importante es que esas canciones de Korneta lleguen a la gente; mientras tanto somos como un puente entre los temas y el público. Lo de la composición como que lo tenemos en otro plano, es algo más complejo y que requiere mucho tiempo. Además tiene que fluir, que se de naturalmente, que no queden composiciones forzadas. Mi viejo componía así y yo no puedo ser tan necio de negar lo que vi. Andá a decirle a Korneta “haceme un hit” y te rompía la guitarra por la cabeza. El chabón se tomaba su tiempo y hacía lo que sentía él.

(El Acople) Por lo que dicen la esencia de Korneta quedó muy a flor de piel...
(Eli) Es que la idea de hacer la banda surgió de él. El loguito, el rock sudaka y todo lo relacionado con Los Gardelitos es muy de él y nosotros le fuimos dando forma. Está ésa esencia en la banda. De hecho pasaron músicos muy grosos pero que no supieron encontrar la idea de lo que hacemos, porque el proyecto tiene espíritu propio, tiene una dirección, va para un lugar. Dentro de ése colectivo podés encontrar un universo mucho más amplio de lo que la gente imagina. Te puede parecer que Los Gardelitos es un delirio, que es un caos, pero lo único que estamos buscando es libertad.

(El Acople) ¿Cómo se plasma ésa libertad?
(Eli) Tratamos de expresarla a través de la música que hacemos. Por más que parezca una cosa medio deforme, yo creo que Los Gardelitos tienen una identidad muy basada en lo que es Sudamérica, basada en la mezcla de razas que tenemos. Es el espíritu de la argentina... ¿cosmopolita se le llama a eso? Hay como un crisol de razas, una variedad de formas de ser que se expresan también en las distintas músicas que hay. Por eso no le tenemos miedo a ningún género musical, nos gustan todos. El estilo de la banda es ése: la búsqueda, la sorpresa, el misterio. Ni nosotros sabemos cómo va a ser el próximo disco, y eso está bueno. Es escapar un poco de las reglas, de los límites, y tiene mucho que ver con Korneta.

(El Acople) Hablan de Korneta y de lo que él hacía. Sin embargo, la banda no era un proyecto personalista...
(Eli) Se llama Los Gardelitos, sino se llamaría Los Kornetitos (risas). Es fuerte su imagen y era fuerte estar al lado del chabón. Nos llamamos Gardelitos pero no lo copiamos a Gardel, y por lo tanto tampoco nuestra intención es copiarlo a Korneta. Nosotros tenemos que ser nosotros.

(El Acople) ¿Tienen miedo de una posible mitificación de Korneta? Que de repente se cuenten historias que nunca sucedieron, que digan que cura personas y esas cosas...
(Eli) Lo pensamos, porque lo que pasó atrae verdades pero también atrae mentiras, ¿no?
(Horacio) Ya me pasó en Zárate eso de la mitificación. Un pibe amigo cerró su auto, le puso el traba volante pero se olvidó la llave en la puerta. Era una invitación al robo. Cuando llegamos de vuelta no había pasado nada, y una chica que venía con nosotros empezó a decir: “¡Viste, loco! ¡Korneta te cuidó el auto!” (carcajadas). Son cosas que la gente va creando...
(Eli) Igual si alguien se quiere hacer una remera de mi viejo, y lo siente, está todo bien. El tema es que no se transforme en una moda, porque todas las modas son idiotas, pero si vos lo sentís al chabón de corazón va perfecto. Nosotros sabemos quién era él y tampoco te vendemos que era un santo ni un demonio; era una persona de carne y hueso como cualquiera.
(Horacio) Tenías que ir a su velocidad porque siempre te dejaba un mensaje...

(El Acople) ¿Cuál es, al fin y al cabo, la esencia del rock sudaka?
(Eli) Es lo que nos sale a nosotros. Capaz está mal hecho pero nos identifica.
(Horacio) Es un sentimiento fuerte. El público nos tira una carga energética enorme, explota. Capaz que nuestra música es como el amor: algunas veces lo hacés mal pero siempre la pasás bien. Y esa cosa es recíproca entre nosotros y la gente, que hace que hasta los errores no sean importantes. Lo jodido sería perder la frescura.
(Martín) Somos parte de este sentimiento...


De vuelta en Capital
A un año de su último show en Capital Federal, la banda de Eli, Martín y Horacio se presentará este fin de semana con un triplete –ya repleto- en El Teatro Flores, donde se planea seguir fortaleciendo el formato trío. Un detalle para tener en cuenta: no se van a vender entradas en la puerta.

“Va a estar bueno por el lugar, hay un contacto directo –adelanta Eli Suarez-. Lo que sí no pudimos encontrar un lugar que albergara a toda la gente junta, y el otro garrón es que después de Cromañon los chicos no pueden pasar banderas. Más allá de eso, lo importante es que podemos tocar en Capital”.


Estadía:
una hora

Paisaje:
sala de ensayo en Almagro

Clima:
cálido

Estimulante:
ninguno

Tercer tiempo:
fotografías

Entrevista: Nacho Girón y Santiago Devia (Redacción de El Acople)
“Somos una banda milagrosa”
Una de las agrupaciones más desprejuiciadas y de mayor crecimiento en los últimos tiempos abre el universo de su música en una conversación que se extendió por horas. La búsqueda de apertura, el perfeccionismo que proclaman y algunos adelantos de su nuevo disco.

Son las tres y pico de la tarde y el cincuenta por ciento de VILLANOS se acomoda en una sala en la que ni los sandwiches de miga ni las gaseosas pueden disipar la energía rockera. Aunque recién vuelven de un fin de semana de recitales en Uruguay, bastan unos pocos segundos para que florezca una de las características principales de la agrupación: el humor. Es que a lo largo de una conversación de varias horas, los chistes no dejarán de aparecer y la buena onda estará a flor de piel entre NIKO (voz) y MINI (guitarrista), que se completan las frases como si fueran gemelos. “La amistad es una característica fuerte en la banda. Gracias a eso podemos llevar adelante este proyecto”, dicen antes de sus shows en Niceto el 25 y 27 de este mes.

(El Acople) ¿Cómo se sienten ahora que salieron del under y que su música llega a las personas en forma masiva?
(Mini) Sentimos el cambio en el hecho de que estamos tocando mucho más. Ahora estamos haciendo cosas en mejores condiciones, con mejor sonido, cosas más pro, y que antes no hubiéramos podido hacerlas. Esta nueva experiencia te abre las puertas para tocar en lugares nuevos como en Uruguay y también en muchas provincias del país.
(Niko) En cuanto a la rutina de la banda, seguimos igual que antes y así vamos a continuar por siempre.

(El Acople) ¿Cómo lidian con lo que tienen de masividad?
(Mini) Llegar a otra gente nos abrió puertas que antes teníamos cerradas... Ahora podemos tocan en el interior y la cantidad de personas que va a verte es mucho mayor. En los shows se hace evidente que llegamos a personas que antes no podíamos alcanzar...
(Niko ) Transportado al fútbol, VILLANOS es Gimnasia de Jujuy: nos vamos a quedar por muchas temporadas. (Mini) Ahora con todo lo logrado tenemos que demostrar por qué estamos acá.

(El Acople) ¿No lo demostraron?
(Mini) Y no... Sentiría que lo demostramos cuando hayamos hecho un estadio importante, como Obras por ejemplo. Pero Obras de verdad eh...(risas).

(El Acople) ¿Cómo se sienten en el momento de prender la radio y que aparezca un tema de ustedes?
(Niko) No es nuevo eso. Antes nos pasaba. Con el cd que sacamos en 1999, algunos temas los pasaban en la radio... Pero después con el tema de las compañías, se fue todo al carajo porque estuvimos tres años y medio sin sacar un disco y a raíz de eso tuvimos varios problemas como no poder tocar. Después de eso pudimos superar las barreras; somos una banda milagrosa. En el 2003 empezamos de nuevo a tocar pero no salimos en ningún medio... Teníamos menos difusión que Ben Laden en la CNN (risas). En esa época nos rompíamos el culo haciendo cosas y nos poníamos a pensar en qué bueno sería tener la estructura de trabajo que tenemos hoy, además del apoyo de la compañía, que hoy por suerte tenemos y que nos da una mano enorme.
(Mini) El hecho de haber firmado con una compañía fue el resultado de tantos años de laburo.

(El Acople) ¿Que diferencia hay entre Warner y la compañía vieja?
(Niko) Por ejemplo en cómo nos mostraban. Se lo remito a nuestros cortes de difusión: antes los cortes eran “Sacáte todo”, “Putas”, “Sale caro”, y nosotros no éramos sólo eso.
(Mini) Ahora con Warner podemos cambiar el perfil de cortes, y de esa forma logramos que no nos encasillen en un estilo, porque los rótulos no nos gustan. Lo que queremos es ser originales y que no nos digan somos “rollingas”, a eso me refiero.

(El Acople) Hablando de lo que hacen musicalmente, ¿cómo se ven ustedes?
(Mini) No tenemos un estilo definido y eso está plasmado en nuestros shows, en los que se aprecia una mezcla de ondas distintas. Para nosotros es un orgullo haber logrado que nos escuchen diversos estilos de gente a partir de la mezcla propia que nosotros creamos. Es una mezcla de tribus y eso es algo que siempre quisimos hacer y por suerte ahora se nos está dando.

(El Acople) ¿Qué fue lo que ayudo a que se pudieran mezclar los estilos?
(Mini) Nuestra propuesta nos ayuda a que podamos tocar en lugares variados como Cemento, la Sociedad Italiana de Morón o también en el Roxy, donde se juntan distintas clases de personas. Entonces agarrás gentes de cada lado y se termina de armar un grupo.

(El Acople) Claramente se está gestando una generación nueva de público que es más abierta...
(Niko) Y, son cosas que se dan. Un ejemplo es que ahora ves a pibes rollingas que no saben lo que es “Exile On Main Street” pero que escuchan Yerba Brava... Ahí se nota una mezcla de estilo. La gente cambia, no es malo ni bueno, pero creo que todo tiene su evolución; antes se daban peleas entre estilos como las personas que seguían el punk contra los rollingas. Eso, creo, no está más.

(El Acople) ¿Lo llevas a algún fenómeno en concreto?
(Niko) Hoy los festivales como el “Pepsi Music” o el “Quilmes Rock” convocan gente de distintos estilos. Otro ejemplo concreto es que ahora las bandas invitan a otras bandas en sus discos. Creo firmemente que hay una cuestión de espíritu que sale de los grupos a compartir diferencias musicales, y que, de esa forma, ayudan a la unión de estilos...

(El Acople) En el último disco se nota que hay un cambio en cuanto a animarse a un poco más... ¿como fue que pasó eso?
(Mini) No es una cuestión de animarse; siempre nos animamos. La gran diferencia que tiene “Superpoderosos” es que lo que teníamos en la cabeza lo pudimos plasmar, en cambio en placas anteriores no podíamos. Tiene que ver con una cuestión de madurez. Si entras con la misma cabeza a grabar el tercer disco que con la que entraste en el primero, algo esta fallando.
(Niko) En el ultimo disco pudimos decir “se me ocurrió tal cosa, busquemos tal sonido”, eso es lo nuevo. Además, el hecho de tener un productor que te de un panorama desde afuera es bueno porque te aconseja y te muestra los errores que por ahí uno no ve.

(El Acople) ¡Pobre el productor! ¡Ustedes son un grupo muy amigo así que les deben haber dado pelea!
(Mini) Sí, la amistad es una característica fuerte en VILLANOS. Gracias a eso podemos llevar adelante este proyecto.
(Niko) Que el grupo esté bien nos ayuda a movernos. Maradona había dicho que si querés salir campeón, el grupo tiene que estar bien. Es al pedo que con lo que nos esté pasando haya mala onda entre nosotros...

(El Acople) ¿Lo mejor que hizo VILLANOS?
(Niko) Pelearnos (risas). Creo que lo mejor que hicimos fue habernos consolidado como banda y sobrevivir a las tempestades. El temple y la actitud es una característica de VILLANOS.
(Mini) Estamos súper convencidos de lo que hacemos y además lo amamos. Sufrimos muchos malos tragos y algunos buenos, pero esos pocos momentos buenos son los que te dan la energía necesaria para seguir. En base a las cosas malas tratamos de hacer fuerza para mejorar. ¡Somos perfeccionistas!


Se viene lo nuevo
A casi dos años de haber sacado su último disco “Superpoderosos”, los VILLANOS no descansan y planean sacar para junio de 2006 un nuevo material:

“Este próximo disco va a ser nuestro trabajo más personal. Es una placa que la estamos trabajando a full con la intención de que no le falte nada”

“Va a ser un disco que va a sonar muy bien y que va a tener la mayor cantidad de arreglos posibles. Queremos que sea el mejor logrado de la banda”

“Tenemos alrededor de veinticinco temas del los que van a quedar doce o trece”


Estadía:
algo más de dos horas

Paisaje:
una cómoda sala de estar

Clima:
bien villano

Estimulantes:
anécdotas

Tercer tiempo:
una extensa charla amistosa

Entrevista: Nacho Girón y Agustín Pereyra (Redacción de El Acople)