Programa especial de Manifiesto Rock con la entrevista que le hice a Charly García.
Canal (á) - Abril 2008







La banda de lugano atraviesa una crisis que podria terminar en separacion.
Informe: Nacho Girón y Javier Sinay

Fue el rumor que más circuló en la última semana del año: los Jóvenes Pordioseros estarían atravesando una crisis de aquellas. No tan vinculada al año stand by que tuvieron a nivel mercado, donde lo que era una banda lista para arribar a un estadio según se proyectaba dos años atrás, quedó en suspenso.

También se sospechaba que la banda estaba cansada del management y los arreglos económicos. Pero lo que finalmente parece primar en esta crisis son las relaciones personales. Su jefa de prensa no duda en afirmarle al Sí! que "la banda está a la deriva".

Los foros oficiales del grupo de Lugano están que estallan. Y después de un par de días de "desaparecido en acción", su cantante y líder nos atendió. Primero, para ponernos al día de su plan más actual. "Me estoy yendo de vacaciones a la Costa con treinta amigos que tienen bandas, una es Pacientes de la Noche, de Quilmes. Vamos a Gesell, San Bernardo, Mar de Ajó, lo que salga. Me voy el 6 y me quedo hasta fin de mes. Capaz que por esto fue que empezaron a decir que me hago solista, pero nada que ver. A mí el solista no me sirve para nada".

-¿Cuál es la onda? Se dice que la banda se está separando...
-Tengo setenta mensajes en el celular, me preguntan si estoy internado por drogas o si me voy a hacer solista. ¡Se rumorea de todo! Pero no me gusta el chusmerío.

-Bueno, por eso te estamos llamando, para saber qué pasa...
-Nadie de la banda me llamó para decirme nada y yo tampoco separé nada. Pero Jóvenes Pordioseros está en el freezer. Y a esta altura, lo que yo necesito es tocar para divertirme; si no, no me sirve. Un poco la ficha me cayó cuando noté que el ambiente en camarines de nuestros dos últimos shows fue un bajón. Mucha frialdad.

-¿Estás resentido con tus compañeros del grupo?
-Son buenos pibes, no voy a hablar mal de ellos y no los culpo si no me quieren seguir en todos los flashes míos y en mi ritmo de vida. Sé que algunos de los chicos no quieren tocar más. Cuando vuelva, tendré que ver qué es lo que hago, porque no sería Jóvenes Pordioseros si se baja alguno. A mí me da la sensación que el corte se da porque la amistad está medio quemada después de tantos años.

-¿Y vos qué onda?
-Yo sigo haciendo rock and roll. Si tuviera que cambiar de banda o de gente, nada va a impedir que yo lo siga haciendo. Yo no paro de tocar. Pero sí necesito estar en una banda que me haga feliz.

Hasta acá, el testimonio de Toti Iglesias. Si el dicho popular reza "a confesión de partes, relevo de pruebas", casi que no hace falta decir nada más. Incluso, añade que "no hay fechas de los Jóvenes arregladas por ahora". Y admite que hace unos días que fue a la sala de ensayo a llevarse algunas pertenencias. Así las cosas, los veranos suelen devorarse bandas: en el 01 fue Viejas Locas, en el 02 Los Caballeros de la Quema. ¿Y ahora? Quién sabe: tal vez haya tiempo de rebobinar.


Sangre
Ante los rumores, explotó el libro de visitas de la página oficial. "Yo creo que la banda no se va a separar si nosotros los apoyamos de corazon", agita Lucas Pordiosero, de jóvenes 14 años. "Hey amigos, estuve con el Toti el domingo a la madrugada en Quilmes y me dijo que la separacion no depende de él, sino de los pibes", explica un tal Dani.
En su búnker de Parque Leloir, hacen un balance sobre un año intenso y sobre un futuro que, aseguran, los verá unidos.
Txt. Nacho Girón
Especial para Clarín


Lo que antes fue un compact grabado y rotulado a mano ahora se transformó en la primera copia cien por ciento terminada de ?, el nuevo e innombrable disco de Bersuit. Después de tres meses de trabajo en Del Cielito bajo la supervisión del dúo Guyot/Toth (más Pepe Céspedes y Oscar Righi), el resultado va de mano en mano en medio de una escena descontracturada y festiva: todos en cuero, malla y sandalias. "¿Quedaron buenas, no?", pregunta Cordera, sobre las doce canciones. Mientras todavía bajan los decibeles de un agitado período de tres años que incluyó cuatro grabaciones, seguidillas en el Luna Park y la llegada a River, el décimo disco del grupo tiene dosis parejas de rock y baladas, cuidado y vulgaridad. De un comienzo a todo trapo (Laten bolas) a la paz de Ansiando libertad, de las bases electrónicas de El Guerrero a las megaputeadas de Siempre el mismo . Y de una joyita murguera (De ahí soy yo), estrenada en River, que habla de Buenos Aires, Montevideo y papeleras, en una letra que dice 19 veces la palabra "mierda". "En Argentina, debe ser la que más acepciones tiene. Bersuit se identifica con todas; tiene variedad de mierda. La letra va sobre que hay que mirar un poco para adentro y ver qué estamos haciendo de malo acá".

-En el Pilsen Rock el público uruguayo los abucheó cuando el Pelado mandó saludos a Fray Bentos y Gualeguaychú. ¿Cómo terminó ese incidente?
Pepe: -En nada grave. Nosotros no escuchamos silbidos ni nada. Ni nos dimos cuenta. ¡Y la gente terminó saltando por el aire!

-¿Decir eso no fue una provocación?
Pepe: -¡Para nada! Ya te digo, la gente alentó como siempre.

Por primera vez en mucho tiempo, la mayoría de los integrantes se juntó especialmente a escuchar el resultado final: "No es puramente verborrágico. Nuestra naturaleza como organismo vivo está toda metida en este disco. Transmitimos lo más auténtico que podemos dar. Es una forma que ya es conocida pero que trae algunas novedades. Indagamos en cosas que hasta ahora no habíamos indagado y estamos muy contentos", comenta Cordera. No será la única referencia a "la renovación" durante la entrevista: reiterarán siempre que puedan que están comenzando una "nueva historia".

-Cordera, dijiste que no querías hacer más discos "bersuiteros". ¿Este lo es?
Cordera: -Ya no tanto.
Pepe: -Ja, ja, ¿qué es un disco "bersuitero", Pelado?
Subirá: -Tiene que ver con el código entre nosotros y el que escucha. Creo que lo que Gustavo quería decir era que teníamos que tratar de romper el código interno, lo cual siempre es riesgoso.
Cordera: -La propia historia de una banda la puede terminar esclavizando. Es interesante tener cintura y moverse de eso, porque si no terminás matando al grupo. Reiterarse y dejar de hacer cosas que te movilizan es suicidarse.

-¿En algún punto quedaron presos de su propia música?
Cordera: -No sé si presos, pero sí detenidos en alguna comisaría. A lo largo del tiempo, uno empieza a generar códigos hacia nosotros mismos y hacia la gente. Y eso genera un vínculo. Esa relación te puede llevar al estancamiento, muy posiblemente.
Céspedes: -Pero luchamos contra ese estancamiento. Cuando hay alguna canción que nos parece medio repetida, somos autocríticos y lo decimos. En otros casos la repetición puede ser adrede& Pero siempre que hacemos música nos tomamos libertad porque creemos en la libertad de la gente que nos escucha.

-¿El signo de interrogación de la tapa tiene algo que ver con el futuro de la banda?
Cordera: -Lo del signo de interrogación no salió por una ausencia de nombre, sino por una abundancia de preguntas sobre la vida. Que quede claro: no nos vamos a separar y no pensamos morirnos. Aunque las separaciones y las muertes son muy redituables. Estaría bueno que nuestros detractores pongan dinero, y si llegamos a una suma importante, dejamos de hacer música.

-Antes de River hubo algunos rumores. ¿Desgaste natural?
Cordera: -Sí, mucho desgaste. Hubo un punto en que seguíamos por inercia. No te puede pasar que te fastidie hacer canciones. Y nos empezamos a dar cuenta de que eso estaba empezando a suceder. No viajar tanto, tocar menos, que me haya ido a vivir a La Paloma, hizo que se relaje la situación y que se volviera a cultivar el deseo en la banda. En esa época chocamos contra varias paredes, todas construidas perfectamente por nosotros mismos. Inclusive Juan siempre hablaba de tener un año sabático. Al final no lo hicimos, pero desde Testosterona sacamos el pie del acelerador: encaramos River y nos pusimos a grabar.

-¿Y les rindió ese plan de concentrar todo en River?
Cordera: -Mucho. Pero como es mucha energía concentrada, después de dos horas de show no podés creer todo lo que laburaste para eso. Es apostar todo a una sola ficha. Creo que en ese sentido nos gusta más organizar fechas más chicas, es muy distinto.
Subirá: -Sí, creo que disfrutábamos más los Luna Park.
Cordera: -Ojo, gozamos mucho River: tocamos para setenta mil, y ese número contiene a tus seres queridos, tu historia...

El Monumental aparece como la bisagra que divide en dos la historia de Bersuit. Después de organizarse ("tuvimos que poner mucho profesionalismo, somos una banda muy caótica"), dicen que les está llegando la renovación. "El orgullo de que la gente te haya llevado al podio de las seis bandas que llenaron River es muy grande. Es un bálsamo para el ego y el espíritu competitivo que llevás adentro. Después tenés que saber qué hacer con todo eso, porque si no& te hacés mierda. Llegar ahí no te hace más grosso". ¿Y ahora? Cordera se concentra y lo repite una vez más: "Ahora que bajamos, nos propusimos comenzar una nueva historia. Y en muchos sentidos ya la estamos empezando".


CALAMARO
"El pájaro cantor, ya curado y sanado, volvió a su hábitat. Estábamos enojados porque se puso de novio y el hijo de puta nos dejó por ella. Se me fue la mano en decir que era un pollerudo y un maricón. Sigue estando todo más que bien. Lo queremos con locura" (Cordera)
SANTAOLALLA
"¡Claro que tuvimos angustia de Santaolalla! ¡Lo queremos y lo extrañamos, sobre todo cuando empezamos a grabar! Es Maradona y lo demuestra permanentemente. Entendimos el mensaje: háganse grandes. Tuvimos que trabajar muchísimo más y la experiencia estuvo buenísima".


CON LA CAMISETA BIEN PUESTA
En marzo del 96 ni Bersuit ni Lanús (el equipo) venían muy bien. Uno, tratando de levantar cabeza de su período más oscuro con Don Leopardo y el otro, confiando en un puñado de promesas de las divisiones inferiores (Ibagaza, Coyette, el Chupa López) para conseguir algún logro. El Sí! se jugó unas fichas y en el marco de una producción sobre el naciente "rock y fútbol" (para la que participó el propio Maradona), lo convocó a Cordera para hablar de su otra pasión: el granate. El fin de semana, el Pelado anticipó su vuelta de una gira promocional por México para estar presente en la Bombonera, tras una maratón de aviones. Y el lunes se hizo tiempo para llamar y gozar a Pergolini.